Tu cuenta

Iniciar sesión Registro

Login

Usuario
Password *
Recordarme

Crear una cuenta

Los campos marcados con un asterisco (*) son obligatorios.
Nombre
Usuario
Password *
Verificar password *
Email *
Verificar email *
Captcha *
Reload Captcha

Buscar

Redes y RSS

Facebook Twitter

 RSS

Suscripción e-mail

Recibe el Boletín Diario del Portal

E-mail:

Traducir

Política de cookies

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la navegación de sus usuarios y obtener información estadística. Saber más

Acepto

Bakunin: Apuntes biográficos - James Guillaume

“Apuntes biográficos” puede sonar a poco o a práctica forense. Pero tratándose del mayor revolucionario del que se tenga noticia, cualquier intento biográfico, por más basto y detallado, no deja de ser una reducción, como mucho, trazos y bocetos de su genio, y éste, un solo aspecto entre otros. No se trata de folletos ni de libros, como dice González Pacheco “Bakunin es una masa de vida explotadora al cincel, pensamos. No hay piedra capaz de contenerlo en su esencia. Estallaría del pecho; se le abriría la cabeza. ¿Y el bronce?... El bronce se haría un puñado de fuego, se caldearía como un horno, hasta abrirse. Bakunin es una llama de vida incontenible. Como un grito de la tierra.”. ¿Qué nos queda para el papel entonces? Nada, o casi nada: trazos y bocetos que nos dan idea de su genio. Porque, como hay genios en artes o en ciencias, Bakunin fue el genio de la revolución y la revolución fue su arte, su ciencia y su espíritu; espíritu de carne y hueso. Y cuando decimos que hasta ahora, de los conocidos, fue el más grande de los revolucionarios, decimos que no hubo otro que rompiera con lo establecido -en la teoría y en la práctica- y desarrollara conceptos de forma y contenido tan original y radical. Y que, en sus concepciones, el devenir y el desarrollo no tienen fin ni síntesis; que la posibilidad de continuidad está en lo que planteó, pero que los que después de él vinieron sí aportaron, y de forma muy valiosa, pero que no tuvieron ese carácter. Es imposible reducir o sintetizar la vida o una vida, pero para tallar o bocetar en palabras su historia nadie tan autorizado (y la palabra es acertada) como James Guillaume, amigo y compañero de Bakunin. “Gravad, esculpid, pintad la Anarquía, artistas. ¡Es Bakunin!”

Descargar folleto [PDF]

Ediciones Libertad

Submit to DeliciousSubmit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to StumbleuponSubmit to TechnoratiSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn
1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 0.00 (0 Votes)

Comentarios

  • No se han encontrado comentarios
Por favor, acceda con sus datos para poder comentar