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[Carta abierta] Llamamiento internacional para detener la implantación de la red 5G en la tierra y en el espacio

A la ONU, a la OMS, a la UE, al Consejo de Europa y a los gobiernos de todas las naciones,

Nosotros, los científicos, médicos, representantes de organizaciones medio ambientales, y otros, abajo firmantes de ( ) países, pedimos con urgencia que se paralice el despliegue de la red inalámbrica 5G (quinta generación), incluida la red 5G de los satélites espaciales. La implantación del 5G incrementará masivamente la exposición a la radiación de radiofrecuencia (RF) de las telecomunicaciones acumulandose a la ya existente con las actuales redes 2G, 3G y 4G. La radiación de radiofrecuencias ha demostrado ser perjudicial para los seres humanos y el medio ambiente. El despliegue del 5G constituye un experimento sobre la humanidad y el medio ambiente que bajo el prisma del derecho internacional puede definirse como un crimen contra la humanidad.

 

RESUMEN EJECUTIVO

Las empresas de telecomunicaciones mundiales, con el apoyo de los gobiernos, se están preparando para desplegar la red inalámbrica de quinta generación (5G) en los próximos dos años. Esto se hace para ofrecer lo que se presenta como un cambio social sin precedentes a escala mundial. Tendremos hogares "inteligentes", negocios "inteligentes", autopistas "inteligentes", ciudades "inteligentes" y autos sin conductor. Prácticamente todo lo que poseamos y adquiramos, desde refrigeradores a lavadoras hasta cartones de leche, cepillos para el cabello y pañales para bebés, tendrán antenas y microchips y se conectarán de manera inalámbrica a Internet. Todos los habitantes del planeta tendrán acceso instantáneo desde cualquier lugar a comunicaciones inalámbricas de muy alta velocidad y baja latencia, incluso desde selvas, en medio del océano o en la Antártida.

Lo que no se reconoce abiertamente es que esto también tendrá como resultado un cambio medio ambiental sin precedentes a escala mundial. Es imprevisible la densidad de los transmisores de radiofrecuencia que serán necesarios. Además de millones de nuevas estaciones base 5G en la Tierra y de 20.000 nuevos satélites en el espacio, 200 mil millones de objetos en transmisión, según las estimaciones, formarán parte del “Internet de las cosas” para 2020, y un billón de objetos unos años más tarde. El 5G comercial a frecuencias más bajas y velocidades más lentas se ha desplegado ya en Qatar, Finlandia y Estonia a mediados de 2018. El lanzamiento de 5G a frecuencias extremadamente altas (ondas milimétricas) se prevé para finales de 2018.

A pesar de la existencia de una negación generalizada, la evidencia de que la radiación de radiofrecuencia (RF) es perjudicial para la vida es abrumadora. La evidencia clínica acumulada de personas enfermas, la evidencia experimental de daños al ADN, a las células y a los sistemas y órganos en una amplia variedad de plantas y animales, y la evidencia epidemiológica de que las principales enfermedades de la civilización moderna -cáncer, enfermedades cardíacas y diabetes- son en gran parte causadas por la contaminación electromagnética, dispone de una base científica de más de 10.000 estudios contrastados.

Si los planes de la industria de la telecomunicación para la red 5G se materializan, ninguna persona, ningún animal, ave, insecto ni planta en la Tierra podrá evitar la exposición, 24 horas al día, 365 días al año, a los nuevos niveles de radiación de radiofrecuencias, que serán decenas o cientos de veces mayores que los que existen hoy en día, sin posibilidad de escapar en ninguna parte del planeta. Los planes de la red 5G amenazan con provocar efectos graves e irreversibles en los seres humanos y daños permanentes a todos los ecosistemas de la Tierra.

Se deben tomar medidas inmediatas para proteger a la humanidad y al medio ambiente, de acuerdo con los imperativos éticos y los acuerdos internacionales.


LA RED 5G TENDRÁ COMO RESULTADO UN AUMENTO MASIVO DE LA EXPOSICIÓN INELUDIBLE E INVOLUNTARIA A LA RADIACIÓN INALAMBRICA

  • 5G basado en tierra

Para transmitir la enorme cantidad de datos requeridos por el Internet de las Cosas, la
tecnología 5G, cuando esté completamente desplegada, usará ondas milimétricas, que se
transmiten deficientemente a través de los materiales sólidos. Esto requerirá que cada operador instale estaciones base cada 100 metros en todas las áreas urbanas del mundo. A diferencia de las generaciones anteriores de tecnología inalámbrica, en las que una sola antena transmite en un área amplia, las estaciones base 5G y los dispositivos 5G tendrán múltiples antenas dispuestas en "matrices en fase" que trabajarán juntas para emitir haces enfocados, dirigibles y similares a rayos láser que se rastrean entre sí.

Cada teléfono 5G tendrá docenas de diminutas antenas, todas trabajando juntas para
rastrear y apuntar un rayo estrechamente enfocado a la torre celular más cercana. La Comisión Federal de Comunicaciones de EE. UU. (FCC) ha adoptado reglas que permiten que la potencia efectiva de esos rayos sea de hasta 20 vatios, diez veces más potente que los niveles permitidos en los teléfonos actuales.

Cada estación base 5G tendrá cientos o miles de antenas que apuntarán a múltiples haces de tipo láser simultáneamente en todos los teléfonos celulares y dispositivos de usuario de su área de servicio. Esta tecnología se denomina "salida múltiple entrada múltiple" o MIMO. Las reglas de la FCC permiten que la potencia radiada efectiva de los haces de una estación base 5G sea de hasta 30.000 vatios por 100 MHz de espectro, o 300.000 vatios por GHz de espectro, decenas o cientos de veces más potentes que los niveles permitidos para las actuales estaciones base. Llamamiento internacional para detener la implantación de la red 5G en la Tierra y en el espacio

  • 5G basado en el espacio

Al menos cinco empresas proponen proporcionar 5G desde el espacio a partir de un combinado de 20.000 satélites en la órbita terrestre baja y media, que cubrirá la Tierra con potentes rayos, enfocados y dirigibles. Cada satélite emitirá ondas milimétricas con una potencia radiada efectiva de hasta cinco millones de vatios desde miles de antenas dispuestas en una matriz en fase. Aunque la energía que llegue al suelo desde los satélites será menor que la de las antenas terrestres, irradiará las áreas de la Tierra a las que no llegan otros transmisores y será adicional a las transmisiones 5G terrestres de miles de millones de objetos. Aún más importante, los satélites estarán ubicados en la magnetosfera terrestre, lo que ejercerá una influencia significativa sobre las propiedades eléctricas de la atmósfera. La alteración del entorno electromagnético terrestre puede ser una amenaza aún mayor para la vida que la radiación de las antenas terrestres (ver más abajo).

 

LOS EFECTOS NOCIVOS DE LA RADIOFRECUENCIA YA ESTÁN COMPROBADOS

Incluso antes de que se propusiera la red 5G, docenas de peticiones y declaraciones firmadas por científicos internacionales, incluyendo la Declaración de Friburgo, firmada por más de 3.000 médicos, pedían el cese de la expansión de la tecnología inalámbrica y una moratoria en las nuevas estaciones base.

En 2015, 215 científicos de 41 países comunicaron su alarma a las Naciones Unidas (ONU) y a la Organización Mundial de la Salud (OMS). Afirmaban que "numerosas publicaciones científicas recientes habían demostrado que los campos electromagnéticos (EMF) afectaban a organismos vivos a niveles muy inferiores a los fijados por la mayoría de las directrices internacionales y nacionales". Más de 10.000 estudios científicos contrastados demuestran daños a la salud humana por radiación de RF. Los efectos incluyen:

  • Alteración del ritmo cardiaco
    Expresión de genes alterados
    Alteración del metabolismo
    Alteración en el desarrollo de células madre
    Cánceres
    Enfermedades cardiovasculares
    Deterioro cognitivo
    Daños en el ADN
  • Impactos en el bienestar general
    Aumento de radicales libres
    Déficits de aprendizaje y memoria
    Alteraciones en la función y calidad de los espermatozoides
    Abortos involuntarios
    Daños neurológicos
    Obesidad y diabetes
    Estrés oxidativo

Los efectos en los niños incluyen autismo, trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y asma.

Los daños van mucho más allá de los seres humanos, ya que hay abundante evidencia de daños a plantas y vida silvestre y a animales de laboratorio, que incluyen:

  • Hormigas
    Aves
    Bosques
    Ranas
    Moscas de la fruta
    Abejas de miel
  • Insectos
    Mamíferos
    Ratones
    Plantas
    Ratas
    Árboles

También se han registrado efectos microbiológicos perjudiciales.

La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) de la OMS concluyó en 2011 que la radiación de radiofrecuencias de 30 kHz a 300 GHz es posiblemente cancerígeno para los seres humanos (Grupo 2B). Sin embargo, evidencia reciente, incluidos los últimos estudios sobre el uso del teléfono celular y el riesgo de tumores cerebrales, indican que la radiación de radiofrecuencias ha demostrado ser cancerígeno para el ser humano y ahora debe clasificarse como un "carcinógeno del Grupo 1", junto con el humo del tabaco y el amianto.

La mayoría de las señales inalámbricas contemporáneas están moduladas por pulsos. El daño lo causan tanto las ondas portadoras de alta frecuencia como las pulsaciones de baja frecuencia.

 

DEBERÍA PROHIBIRSE EL DESPLIEGUE DE LOS SATÉLITES 5G

La Tierra, la ionosfera y la atmósfera inferior forman el circuito eléctrico global en el que vivimos. Está bien establecido que los ritmos biológicos (en humanos, aves, hámsteres, y arañas) están controlados por el entorno electromagnético natural de la Tierra y que el bienestar de todos los organismos depende de la estabilidad de este ambiente, incluyendo las propiedades eléctricas de la atmósfera. Cherry, en un documento innovador, explicó la importancia de las resonancias de Schumann y por qué las perturbaciones ionosféricas pueden alterar la presión sanguínea y la melatonina y causar "cáncer en el aparato reproductor, enfermedades cardíacas y neurológicas y muerte".

Estos elementos de nuestro entorno electromagnético ya han sido alterados por la radiación de las líneas eléctricas. La radiación armónica de las líneas eléctricas alcanza la ionosfera y magnetosfera de la Tierra, donde se amplifica mediante interacciones onda-
partícula. En 1985, el Dr. Robert O. Becker advirtió que la radiación armónica de la línea de energía ya había cambiado la estructura de la magnetosfera, y que la continua expansión de este efecto "amenaza la viabilidad de toda la vida en la Tierra". La ubicación de decenas de miles de satélites directamente en la ionosfera y la magnetosfera, emitiendo señales moduladas a millones de vatios y millones de frecuencias, es probable que altere nuestro entorno electromagnético más allá de nuestra capacidad de adaptación.

El monitoreo informal ya ha proporcionado evidencia que indica efectos graves en seres humanos y animales de los aproximadamente 100 satélites que han brindado servicio telefónico 2G y 3G en una órbita baja desde 1998. Tales efectos no pueden entenderse si solo se consideran los bajos niveles de radiación en el suelo. Se deben tener en cuenta los conocimientos de otras disciplinas científicas, incluidas la física atmosférica y la acupuntura. Agregar 20.000 satélites 5G contaminará aún más el circuito eléctrico global y podría alterar las resonancias de Schumann, con las que ha evolucionado toda la vida en la Tierra. Los efectos serán universales y pueden ser profundamente dañinos.

 

LA RED 5G ES CUALITATIVA Y CUANTITATIVAMENTE DIFERENTE DE LA RED 4G

La idea de que toleraremos decenas o cientos de veces más radiación a longitudes de onda milimétricas se basa en modelos defectuosos del cuerpo humano que lo consideran como una cubierta llena de un líquido homogéneo. La suposición de que las ondas milimétricas no penetran más allá de la piel ignora por completo los nervios, los vasos sanguíneos y otras estructuras conductoras de la electricidad que pueden transportar corrientes inducidas por la radiación hacia el interior del cuerpo. Otro error potencialmente más grave es que las matrices en fase no son antenas ordinarias. Cuando un campo electromagnético ordinario ingresa en el cuerpo, hace que las cargas se muevan y las corrientes fluyan. Pero cuando pulsos electromagnéticos extremadamente cortos entran en el cuerpo, sucede algo más: las cargas en movimiento se convierten en pequeñas antenas que reirradian el campo electromagnético y lo envían más profundamente al cuerpo. Estas ondas irradiadas se denominan precursores de Brillouin. Se vuelven significativas cuando la potencia o la fase de las ondas cambia con la rapidez suficiente. La red 5G cumplirá probablemente ambos criterios.

Además, la penetración superficial en sí misma plantea un peligro único para los ojos y para el órgano más grande del cuerpo, la piel, así como para las criaturas muy pequeñas. Recientemente se han publicado estudios contrastados, que predicen quemaduras térmicas en la piel en seres humanos a partir de radiación 5G y absorción resonante por insectos, de hasta 100 veces más en las longitudes de onda milimétricas comparadas con las longitudes de onda actualmente en uso. Dado que las poblaciones de insectos voladores han disminuido en un 75-80 por ciento desde 1989, incluso en áreas naturales protegidas, la radiación 5G podría tener efectos catastróficos en las poblaciones de insectos de todo el mundo. Un estudio de 1986 de Om Gandhi advirtió que las ondas milimétricas son fuertemente absorbidas por la córnea del ojo, y que la ropa ordinaria, que es de un grosor milimétrico, aumenta la absorción de energía por la piel mediante un efecto tipo resonancia. Russell (2018) revisa los efectos conocidos de las ondas
milimétricas en la piel, los ojos (incluidas las cataratas), la frecuencia cardíaca, el sistema inmune y el ADN.

 

LOS REGULADORES HAN EXCLUIDO DELIBERADAMENTE LA EVIDENCIA CIENTIFICA DE LOS PERJUICIOS

Hasta ahora, los interesados en el despliegue del 5G han sido la industria y los gobiernos, mientras que han sido excluidos respecto del mismo científicos reconocidos internacionalmente en el ámbito de las ondas electromagnéticas que han documentado efectos biológicos en humanos, animales, insectos y plantas, y efectos alarmantes en la salud y el medio ambiente en miles de estudios contrastados. El motivo de que las actuales pautas de seguridad sean inadecuadas son los conflictos de intereses de los organismos de normalización "debido a sus relaciones con las compañías de telecomunicaciones o eléctricas socavan la imparcialidad que debe regir la regulación de los Estándares de Exposición Pública de las radiaciones no ionizantes". El Profesor Emérito Martin L. Pall expone en detalle en su revisión de la literatura los conflictos de interés, y las listas de estudios importantes que han sido excluidos.

 

LA HIPÓTESIS TÉRMICA ES OBSOLETA: SE NECESITAN NUEVOS ESTÁNDARES DE SEGURIDAD

Las pautas de seguridad actuales se basan en la hipótesis obsoleta de que el calentamiento es el único efecto dañino de los CEM. Como han declarado Markov y Grigoriev, "Los estándares actuales no consideran la contaminación real del medio ambiente con radiación no ionizante". Cientos de científicos, incluidos muchos firmantes de esta petición, han demostrado que se producen muchos tipos diferentes de enfermedades y lesiones agudas y crónicas son causadas sin calentamiento ("efecto no térmico") a partir de niveles de radiación muy por debajo de las directrices internacionales. Los efectos biológicos se producen incluso a niveles de potencia cercanos a cero. Los efectos que se han encontrado en 0,02 picowatts (billones de vatios) por centímetro cuadrado o menos incluyen estructura genética alterada en E. coli y en ratas, electroencefalograma alterado en seres humanos, estimulación del crecimiento en plantas de judías, y estimulación de la ovulación en pollos.

Para protegerse contra los efectos no térmicos, se debe considerar la duración de la exposición. La red 5G expondrá a todo el mundo a muchas más transmisiones de forma simultánea y continuada, día y noche sin interrupción. Se necesitan nuevos estándares de seguridad y estos deben basarse en la exposición acumulativa y no solo en los niveles de potencia, sino también en la frecuencia, ancho de banda, modulación, forma de onda, ancho de pulso y otras propiedades que son biológicamente importantes. Las antenas deben estar confinadas en ubicaciones específicas identificadas públicamente. Para proteger a las personas, las antenas deben estar ubicadas lejos de donde vive y trabaja la gente, y deben excluirse de los lugares por los que camina la gente. Para proteger la vida silvestre, deben ser excluidas de los santuarios naturales y estrictamente minimizadas en áreas remotas. Para proteger toda forma de vida, los satélites de comunicaciones comerciales deben estar limitados en número y prohibidos en órbitas terrestres bajas y medianas. Las matrices en fase deben estar prohibidas en la Tierra y en el espacio.

 

LA RADIOFRECUENCIA TIENE EFECTOS AGUDOS Y CRONICOS

La radiación de radiofrecuencias tiene efectos tanto inmediatos como a largo plazo. El cáncer y las enfermedades cardíacas son ejemplo de efectos a largo plazo. La alteración del ritmo cardíaco y los cambios en la función cerebral (EEG) son ejemplo de efectos inmediatos. El síndrome que en la antigua Unión Soviética se denominó enfermedad de las radiofrecuencias y que hoy en día se denomina mundialmente hipersensibilidad electromagnética (EHS) puede ser agudo o crónico. El profesor Dr. Karl Hecht ha publicado una historia detallada de estos síndromes, compilados a partir de una revisión de más de 1.500 artículos científicos rusos y de las historias clínicas de más de 1.000 de sus propios pacientes en Alemania. Los hallazgos objetivos incluyen trastornos del sueño, presión arterial anormal y frecuencia cardíaca, trastornos digestivos, pérdida de cabello, tinnitus y erupción cutánea. Los síntomas subjetivos incluyen mareos, náuseas, dolores de cabeza, pérdida de memoria, incapacidad para concentrarse, fatiga y síntomas parecidos a la gripe y al dolor cardíaco.

La Guía EMF 2016 de la Academia Europea de Medicina medioambiental establece que la EHS se desarrolla cuando las personas están "continuamente expuestas en su vida diaria" a niveles crecientes de CEM, y que la "reducción y prevención de la exposición a los CEM" es necesaria para restaurar la salud de estos pacientes. No debería pasar más tiempo para que la electrosensibilidad sea considerada una enfermedad. Los daños por un ambiente tóxico afectan a una porción cada vez mayor de la población, estimada ya en 100 millones de personas en todo el mundo, y pronto afectarán a toda la población si se permite el despliegue mundial del 5G.

La Declaración Científica Internacional sobre electrosensibilidad (EHS) y la sensibilidad
química múltiple (MCS), hecha en Bruselas en 2015 señaló que "la inacción es un coste para la sociedad y ya no es una opción ...” “Nosotros reconocemos un grave peligro para la salud pública ...” “se requiere con urgencia que se adopten y prioricen las principales medidas de prevención primaria para hacer frente a esta futura pandemia mundial".

 

LOS GOBIERNOS MUNDIALES ESTÁN FALLANDO EN SU DEBER DE CUIDAR A LAS POBLACIONES QUE GOBIERNAN

En su prisa por implementar la red 5G y alentar el uso sin restricciones del espacio exterior, la Unión Europea, los Estados Unidos y los gobiernos nacionales de todo el mundo están tomando medidas para garantizar un entorno regulatorio "libre de barreras". Están prohibiendo a las autoridades locales hacer cumplir las leyes ambientales, y "en aras de una implementación rápida y rentable", eliminando "cargas innecesarias ... como los procedimientos de planificación local [y] la variedad de límites específicos en las emisiones de campos electromagnéticos (CEM) y los métodos necesarios para agregarlos".

Los gobiernos también promulgan leyes para hacer que las instalaciones inalámbricas se puedan utilizar en cualquier lugar público. Hasta la fecha, la mayoría de las instalaciones inalámbricas se han ubicado en propiedades privadas a cierta distancia de hogares y negocios. Sin embargo, para que se espacien a menos de 100 metros de distancia según lo requerido por la red 5G, ahora se ubicarán en la acera, justo enfrente de hogares y negocios, y sobre las cabezas de los peatones, incluidos madres con bebés.

En los procedimientos de instalación se están suprimiendo los requisitos de notificación y audiencia pública. Incluso en los casos en que exista una audiencia pública y 100 expertos científicos testifiquen contra el 5G, se aprueban leyes que hacen que sea ilegal que las autoridades locales tengan en cuenta su testimonio. La legislación en Estados Unidos, por ejemplo, prohíbe a los gobiernos locales regular la tecnología inalámbrica "en base a los efectos sobre el medio ambiente de la radiación de radiofrecuencia", y los tribunales han revocado las reglamentaciones locales sobre colocación de torres celulares, simplemente porque la mayoría de los testimonios públicos versaban sobre la salud. Las aseguradoras no proporcionarán cobertura contra los riesgos de CEM, y no hay claridad sobre quién asumirá la responsabilidad legal por los daños que surjan de la exposición al 5G, ya sea en la Tierra o en el espacio.

A falta de un régimen jurídico integral acordado que rija las actividades en el espacio exterior, la responsabilidad legal de estas actividades es inexistente, a pesar de la perspectiva de que continentes enteros, la atmósfera y los océanos serán puestos en peligro por ello.

 

SE INCUMPLEN LOS ACUERDOS INTERNACIONALES

Niños y deber de cuidado

La Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño establece que los Estados "se comprometerán a garantizar al niño la protección y el cuidado que sean necesarios para su bienestar" (artículo 3), "garantizarán ... la supervivencia y el desarrollo del niño" "(artículo 6) y" adoptarán medidas apropiadas para combatir las enfermedades ... teniendo en cuenta los peligros y los riesgos de la contaminación ambiental" (artículo 24 c)).

El Código de Nuremberg (1949), que se aplica a todos los experimentos en humanos, incluye por ello el despliegue de la red 5G, por existir una nueva y más alta exposición a la radiación de radiofrecuencias sin que haya sido probada previamente su seguridad. "El
consentimiento voluntario del sujeto humano es absolutamente esencial" (artículo 1). La exposición a 5G será involuntaria. "No se debe llevar a cabo ningún experimento, donde haya una razón a priori para creer que ocurrirán muertes o lesiones incapacitantes" (artículo 5). Los hallazgos de más de 10.000 estudios científicos y las voces de cientos de organizaciones internacionales que representan a cientos de miles de miembros que han sufrido lesiones incapacitantes y han sido desplazados de sus hogares por instalaciones inalámbricas de telecomunicaciones ya existentes son "razones importantes para creer que se producirá la muerte o una lesión incapacitante".

Deber de informar y CEM

La Asamblea Mundial de Normalización de las Telecomunicaciones (2012) de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) declaró que "es necesario informar al público sobre los efectos potenciales de la exposición a campos electromagnéticos (CEM)" e invitó a los Estados Miembros a "adoptar medidas adecuadas para garantizar el cumplimiento de las recomendaciones internacionales pertinentes para proteger la salud contra los efectos adversos de los campos electromagnéticos".

En la revisión intermedia del Plan de acción europeo de medio ambiente y salud 2004-2010 (2008): "El Parlamento Europeo ... constata que los límites de exposición a los campos electromagnéticos establecidos para el público son obsoletos, ... no tienen en cuenta la evolución de las tecnologías de la información y la comunicación, las recomendaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente o las normas de emisión más exigentes adoptadas, por ejemplo, por Bélgica, Italia o Austria, y no abordan la cuestión de los grupos vulnerables, como las mujeres embarazadas, los recién nacidos y los niños.

La Resolución 1815 de 2011 del Consejo de Europa establece que se deben tomar todas las medidas razonables para reducir la exposición a los campos electromagnéticos, especialmente a las radiofrecuencias de los teléfonos móviles, y en particular la exposición de los niños y jóvenes".

Medio ambiente

La Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano (1972) señala que "la descarga de sustancias tóxicas ... en cantidades o concentraciones tales que excedan la capacidad del medio para hacerlos inofensivos, debe detenerse con el fin de garantizar que el daño grave o irreversible no es causado a los ecosistemas" (principio 6).

La Carta Mundial de la Naturaleza (1982) establece que "Se controlarán las actividades que puedan causar daños irreversibles a la naturaleza ... Esas actividades no se llevaran a cabo cuando no se conozcan cabalmente sus posibles efectos perjudiciales" (artículo 11).

La Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo (1992) señala que "Los Estados tienen ... la responsabilidad de velar por que las actividades realizadas dentro de su jurisdicción o bajo su control no causen daños al medio ambiente de otros Estados o de zonas que están fuera de los límites de la jurisdicción nacional" (principio 2).

La Cumbre Mundial de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (2002) establece que "Existe una necesidad urgente de ... crear respuestas de política nacional y regional más efectivas ante las amenazas del medio ambiente para la salud humana" (párrafo 54 (k)).

La Convención Africana sobre la Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales
(2003) señala que "Las Partes ... tomarán todas las medidas apropiadas para prevenir, mitigar y eliminar, en la medida máxima posible, los efectos perjudiciales sobre el medio ambiente, en particular de los materiales radioactivos, tóxicos y otras sustancias y desechos peligrosos "(artículo 13).

Salud y derechos humanos

La Declaración Universal de Derechos Humanos establece que "Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona" (artículo 3).

La Estrategia Mundial de las Naciones Unidas para la Salud de las Mujeres, los Niños y los Adolescentes (2016-2030) tiene como objetivos y metas "transformar", mediante la expansión de entornos propicios para "sobrevivir", reducir la mortalidad materna y neonatal; y "prosperar" asegurando la salud y el bienestar y reduciendo las muertes y enfermedades relacionadas con la contaminación.

Espacio

El Tratado sobre el espacio ultraterrestre (1966) exige que el uso del espacio exterior se realice "de tal forma que no se produzca una contaminación nociva ni cambios desfavorables en el medio ambiente de la Tierra" (artículo IX).

Las Directrices de las Naciones Unidas para la sostenibilidad a largo plazo de las actividades del espacio ultraterrestre (2018) establecen que "Los Estados y las organizaciones intergubernamentales internacionales deberían ... tener en cuenta, en la medida en que sea factible, los riesgos para las personas, los bienes, la salud pública y el medio ambiente relacionados con el lanzamiento, el funcionamiento en órbita y la reentrada de los objetos espaciales” (directriz 2.2 (c)).

 

LOS GOBIERNOS MUNDIALES ESTÁN JUGANDO A LOS DADOS CON LA VIDA EN LA TIERRA

Albert Einstein afirmó que "Dios no juega a los dados". Sin embargo, el hecho de continuar con la transmisión desde la Tierra y el espacio del 5G, una tecnología de ondas milimétricas sin precedentes utilizada anteriormente como arma de energía en operaciones militares y control de multitudes, hace sospechar que los gobiernos mundiales están jugando imprudentemente a los dados con el futuro de la vida en la Tierra.

Negarse a aceptar y aplicar el conocimiento científico relevante y válido es éticamente inaceptable. La investigación existente muestra que la red 5G—y especialmente los 5G basados en el espacio—contravienen los principios consagrados en una serie de acuerdos internacionales.

Hacemos un llamamiento a la ONU, a la OMS, a la UE, al Consejo de Europa y a los gobiernos de todas las naciones para,

(a) Tomar medidas inmediatas para detener el despliegue de la red 5G en la Tierra y en el espacio con el fin de proteger a toda la humanidad, especialmente a los no nacidos, bebés, niños, adolescentes y mujeres embarazadas, así como al medio ambiente;

(b) Cumplir la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño y la Resolución 1815 del Consejo de Europa, informando a los ciudadanos, incluidos docentes y médicos, sobre los riesgos para la salud (para adultos y niños) de la radiación de radiofrecuencias, y por qué y cómo deberían evitar la comunicación inalámbrica y las estaciones base, particularmente en centros de cuidado diurno, escuelas, hospitales, hogares y lugares de trabajo;

(c) Favorecer e implementar telecomunicaciones cableadas en lugar de inalámbricas;

(d) Prohibir a la industria de telecomunicaciones inalámbricas que persuadan a los funcionarios a través de sus lobbies para que tomen decisiones que permitan una mayor expansión de la radiación de radiofrecuencias, incluidos los 5G basados en la Tierra y en el espacio;

(e) Nombrar inmediatamente, sin influencia de la industria, grupos internacionales de científicos expertos en CEM y salud independientes y verdaderamente imparciales y sin conflictos de intereses, con el fin de establecer nuevas normas internacionales de seguridad para la radiación de radiofrecuencias, que no se basen únicamente en los niveles de potencia, que consideren la exposición acumulativa y que protejan contra todos los efectos sobre la salud y el medio ambiente, no solo sobre los efectos térmicos y no solo sobre los efectos en los seres humanos;

(f) Nombrar inmediatamente, sin influencia de la industria, grupos internacionales de científicos con experiencia en CEM, salud, biología y física atmosférica, con el propósito de desarrollar un marco regulatorio integral que asegure que los usos del espacio exterior sean seguros para los humanos y el medio ambiente, teniendo en cuenta la radiación de radiofrecuencias, los gases de escape de los cohetes, el hollín negro y los desechos espaciales y sus impactos sobre el ozono, el calentamiento global, la atmósfera y la conservación de la vida en la Tierra. La tecnología terrestre y la espacial debe ser sostenible para adultos y niños, animales y plantas.

Por favor responda antes del 1 de diciembre de 2018,

detallando las medidas que tienen la intención de tomar para proteger a la población mundial contra la exposición a la radiación de RF, especialmente la radiación 5G.

Su respuesta debe ser enviada al representante de la petición abajo mencionado.
Esta declaración y su respuesta estarán a disposición del público en www.5gSpaceAppeal.org.

Respetuosamente,
Arthur Firstenberg, representante de la petición, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.


El texto original, en español, con todas las referencias bibliograficas esta disponible aquí.
Es posible adherirse al llamamiento firmando como individuo o como organización

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