Tu cuenta

Iniciar sesión Registro

Login

Usuario
Password *
Recordarme

Crear una cuenta

Los campos marcados con un asterisco (*) son obligatorios.
Nombre
Usuario
Password *
Verificar password *
Email *
Verificar email *
Captcha *
Reload Captcha

Buscar

Redes y RSS

Facebook Twitter

 RSS

Suscripción e-mail

Recibe el Boletín Diario del Portal

E-mail:

Traducir

Política de cookies

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la navegación de sus usuarios y obtener información estadística. Saber más

Acepto

La libertad, un concepto destructivo para los miserables

Cualquier ser humano que viva en una civilización conlleva necesariamente una constante represión de los instintos animales que desde la cuna hasta su muerte tiene, expuestos fuera de la sociedad en estado natural se vería el individuo libre de las ataduras sociales de construcciones imaginadas que la sociedad le ha impuesto durante miles de años.

La libertad es cuando un ser es libre y no está atado a la voluntad de otros de forma coercitiva. La libertad garantiza el respeto por la voluntad individual e implica que cada uno debe hacerse responsable de sus actos.

La libertad en tiempos de la posmodernidad se caracteriza por el desenfreno y la progresiva destrucción de la ética, y renovándose constantemente los valores desde la lógica del capitalismo en las prácticas sociales de aquellos que creen en la libre elección del consumo ya sea de productos o servicios etc. que el mercado ha logrado seducir induciendo a la degeneración de males sociales.

Las personas al estar inmersos en un medio artificial como la ciudad, trae como consecuencia junto con la mercadotecnia y el frenético desarrollo de la tecnología, unas conductas que afectan al conjunto de los seres humanos con ayuda de la ideología que difunde el capitalismo en su versión neoliberal en distintas regiones del planeta.

La otra cara de la moneda se conoce como libertinaje a la libertad absoluta, sin límites y sin responsabilidad llevando inevitablemente al descontrol social. La cultura de la rapidez, Internet, creación de nuevos valores superficiales y vacíos existenciales, inevitablemente se cae en el bache de la libertad excesiva promovida desde la mercadotecnia y la dictadura de la imagen.

Según la clase que se pertenezca las personas, se mide el potencial nivel de libertad de consumir, elegir entre una multitud de opciones, como la utilización de seres humanos para explotar laboralmente, sexual, económica, psicológica para beneplácito de los apetitos hedonistas y se enmarcan en una feroz competencia por las ganancias creadas por la visión de libertad del capitalismo.

Constantemente se tiene el convencimiento de que la educación que se proporciona en las escuelas no son con fines para preservar el medio rapaz consumista del capital que impregna e impera en lo más íntimo de nuestras vidas, ejerciendo los valores del mercado de usar y tirar en un tiempo corto o entre más cantidad mejor. El libertinaje propiciado desde el poder mediante el placer sobre la población para tenerla sumida en la mierda para que no piense, reflexione, critique, y atada en su dinámica de represión proporcionada por el estado.

Ahora el poder quiere someter a las personas a la “libertad” de escoger y hacerla creer que es mediante el razonamiento de hacer elecciones inteligentes cuando las necesidades creadas o ficticias son inducidas para satisfacer uno o varios mercados o el buen desempeño de la economía.

Los explotados no tienen otra opción que seguir este tipo de libertad que conduce al libertinaje de sus medios de subsistencia y nunca encontrar la luz en el sistema enfermo que produce el capitalismo siendo los mounstros estatales quienes se encargan de velar la protección del modelo económico las 24 horas del día para garantizar su supervivencia.

Cuando a los miserables que están excluidos del paraíso de la mercancía, no les queda otro camino que encontrar la libertad que arrastre de manera violenta y destructiva la sociedad que los ata a la cuerda de sus amos, esta libertad debe entenderse como un concepto destructivo desde la perspectiva de clase desposeída y desclasados que lleve a dejar en cenizas el mundo que lo controla y no desde el visión de las clases favorecidas material y culturalmente que promueve la libertad descontrolada entre sus semejantes, el no respeto de los seres vivos y su entorno.

Ricardo Acevedo
Submit to DeliciousSubmit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to StumbleuponSubmit to TechnoratiSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn
1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 4.50 (2 Votes)

Comentarios

  • No se han encontrado comentarios
Por favor, acceda con sus datos para poder comentar