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"Tenemos un sueño, que Hueyapan se convierta en municipio autónomo"

“Tenemos un sueño, que Hueyapan se convierta en municipio autónomo”

Entrevista con el Consejo Comunitario por la Autonomía de Hueyapan

Demián Revart

El 22 y 23 de noviembre de 2016 se llevó a cabo el II Encuentro Internacional de Resistencias de América Latina y del Caribe en la comunidad de Hueyapan, Morelos, con la presencia de decenas de organizaciones, militantes, defensores de derechos humanos y pueblos de algunos países para conformar trabajos y proyectos en común sobre distintos ejes antisistémicos.

Ahí los datos introductorios, la sustancia es la siguiente: el encuentro fue rico, nutrido y sustancial entre experiencias y voces, sin embargo, se habló poco de las circunstancias -¡y el interesantísimo proceso!- que hoy vive la comunidad de Hueyapan, ubicada al oriente del estado en las faldas del Popocatépetl. Desde la conformación del municipio de Tetela de Volcán en 1937 se ha perpetuado una segregación de privilegios y expoliación del territorio entre la cabecera del municipio y sus localidades, principalmente la perpetua conflictividad con Hueyapan.

Con el tiempo, intensas luchas por el agua y contra la corrupción de sus autoridades municipales se han gestado, irónicamente, “allí donde corre el agua”. Hartarse e inspeccionar otras vías fue lo que deliberó la comunidad tras el recorrido de la aguja y las humillaciones.  La gente quiere rupturalizar el conflicto, quiere la paz, quiere la autonomía de decidir por sí misma la administración de lo-público.

El 15 de abril de 2011, los pobladores de Cherán K’eri en el estado de  Michoacán, lograron tomar el control de su territorio y bosques tras una descomunal escalada de violencias por parte de los talamontes –organizados en grupos criminales-, el narcotráfico, los distintos niveles de las policías y los partidos políticos de la localidad. Esa escena, ese acto, esa pintura de valentía es hoy un galardón para los hueyapanenses, afirmando de que es posible realizar lo imposible. La autonomía de su vida política y la autogestión de sus labores económicas son los trazos que hoy dibujan en su plan del buen vivir.

La clara línea del “racismo entre mestizos e indígenas, ha hecho que el Estado les haga más caso a ellos que a nosotros”, nos relatan en esta entrevista, integrantes del reciente Consejo Comunitario por la Autonomía en Hueyapan, en aras de mediatizar de viva voz las causas de esta iniciativa por dejar de depender –y dejarse dominar- por las autoridades y mecanismos despóticos de Tetela del Volcán, y configurarse como municipio autónomo.

El sueño es inefable, pero acercándose día con día a lo-realístico: “si todos nos tomamos de las manos, será más fácil cambiar al mundo”.

¿Qué está pasando en Hueyapan?, ¿podemos hablar de una ruta por el autogobierno?

Ahorita está pasando que tenemos sueños. Tenemos un pensamiento de ser municipio indígena desde los años 70’s y 80’s, pues porque hemos pertenecido al municipio Tetela del Volcán desde hace mucho tiempo. Hace 9 años la gente de la comunidad se organizó y por primera pusimos a un presidente de Hueyapan ahí, en el Ayuntamiento Municipal. Desde ahí nos dimos cuenta que hay mucho dinero que nunca llega a las comunidades, todo el asunto de la infraestructura y los impuestos federales no nos llegaban, se quedaban en el municipio de Tetela, no llegaba ningún apoyo para calles, banquetas, agua potable, de hecho, nosotros tenemos agua potable porque la gente se organizó y de forma autogestiva la comenzó a almacenar.

Hace 9 años, un presidente municipal construye puentes y hace calles, lo que nos gustó y elegimos a otro presidente similar, pero vimos que teniendo un presidente en la localidad nuestras vidas son las mismas. Tenemos que ir hasta Tetela a hacer nuestros trámites (actas de nacimiento, defunción, cualquier otro requisito) y la comunidad queda a más de 12 km, tenemos que pagar combi (...) aunque tenemos un presidente, seguimos dependiendo del poder municipal.

En 2010, nosotros como pueblo, obligamos al Congreso de Morelos a venir a la comunidad por el conflicto del agua Tetela-Hueyapan, trajimos a varios diputados y los sentamos en la comunidad para hacer una mesa de trabajo con tetelas y hueyapanenses, pero más que nada con el gobierno. Les hicimos un pliego petitorio donde el punto principal era ser AUTÓNOMOS, ser Municipio Indígena aquí, ya no queremos ir a Tetela,
no queremos que nos gobiernen, aunque sea gente de nuestro pueblo y raza, terminan siendo parte del mismo sistema, ¿no?

En el 2012, hay campañas electorales con Graco Ramírez, lo trajimos a la comunidad y le dijimos que le "daríamos votos" a cambio de firmar una ley de iniciativa para convertirnos en municipio indígena. La firma del gobernador era vital, si él no firmaba sería muy difícil lograr la autonomía que hemos buscado. Pues sí, se le buscó y no se negó, era un compromiso que se hizo público. Fue muy "diplomático", sin llegar a muertes o confrontaciones, sin tomar carreteras ni haciendo "teatro" allá en Cuernavaca, nos basamos en nuestros derechos del Convenio 169 de la OIT, el Artículo 2° constitucional y otros tratados internacionales que defienden nuestra cultura indígena. A veces lo más difícil es que el gobernador firme, aquí fue al revés. Nos cuentan los compañeros de Cherán que ‘lo de abajo’ fue mucho más rápido, y lo de arriba (lo jurídico) les ha costado mucho.

El gobernador se comprometió a impulsar la reforma al Artículo 40 de nuestro estado donde dice que para ser municipio indígena debemos ser más de 40,000 habitantes; aquí en la comunidad somos entre 6 y 7 mil habitantes. Era impensable ser municipio indígena en los próximos 20 o 30 años, tendrían que pasar muchos más años. En ese sentido, trabajamos por la modificación del artículo en el Congreso y se necesitaba el voto de la mayoría (50 más 1), lo que permitiera quitar los candados para nosotros acceder a ser municipio.

Como Consejo Comunitario fuimos nombradas 5 personas en asamblea como comité para dar seguimiento a este proceso, una de cada barrio. Aquí en el pueblo como en otras partes de México, la estructura de los comités se conforman por un presidente, un secretario y un tesorero, el presidente es el que casi determina todo. Cuando estábamos en plenaria, dijimos: "señores, no queremos ser comité". Una de las mejores ideas que se nos han ocurrido. *Se ríe*. Recuerdo que propusimos ser Consejo para tener todos la misma jerarquía y decidir de manera horizontal, porque si éramos comité, el Estado podría tener una gran injerencia, obligando al presidente a firmar acuerdos como borrego. Lo propusimos a la asamblea y nos dijeron: "si ustedes piensan que es lo mejor, háganlo, háganlo por favor". En un principio, el trabajo para convertirnos en municipio era sólo del Ayudante municipal, después, el Consejo comenzó a participar más rigurosamente.

El 10 de junio de 2014 se reforma el artículo 40 con 29 votos a favor, es decir, todos votaron a favor. Lo que sigue, es armar nuestros estatutos, se tienen que elaborar mesas de trabajo, nosotros no tenemos la facultad de decidir, vamos con la gente y ellos decidirán. Les hemos planteado el modelo de Cherán K'eri, una política única en América Latina, modelo que se está copiando en algunos países de primer mundo, porque es participativa, no hay corrupción, no hay delincuencia, vaya, es comunitaria. En este 2016, hemos hecho dos viajes a esa comunidad para aprender de sus experiencias. Nosotros apenas empezamos, aún hay gente con sus dudas, de que si es municipio, tendremos que pagar impuestos, que nos expropiaran las tierras comunales. Temores son muchos y hay razón. Hemos tranquilizado a la gente diciéndoles que por eso queremos ser municipio indígena autónomo, porque no queremos pagar un impuesto, que eso lo determinaremos nosotros y no el Estado, al igual que los ejes de salud, administración, la junta política, deporte, juventud, el asunto de la mujer, etc.

El dinero presupuestado para nuestro pueblo de Hueyapan también es algo que se debe tocar, pongamos un ejemplo, al ayuntamiento de Tetela del Volcán, llegan aproximadamente 80 millones de pesos anualmente, aquí llegan, exageradamente, 5 millones, que para la banqueta, el bache, ¡puro teatro! Si nos basamos en los censos poblacionales, nos deberían de tocar como 38 millones, pero no nos llegan, eso provoca que no podamos decidir si necesitamos empedrar una calle, arreglar un puente que se está cayendo, a lo mejor, mejorar el alumbrado público y otras necesidades de la comunidad, y siendo municipio, los rubros ya llegarían etiquetados para realizarse y aquí los distribuiríamos por sector; lo que llegue para salud que se use para salud, lo que llegue para seguridad sea para seguridad, por ejemplo, en la nómina del municipio se hablan de 100 elementos del presupuesto, nosotros sólo conocemos 5.

Quienes cuidan la localidad son los compañeros de la Guardia Comunitaria de "Los Tigres" que hacen grandes esfuerzos sin tantos recursos, sin uniformes, sin botas ni nada. Como municipio, nos plantearíamos que la seguridad no quede a manos de la policía, sino de nosotros, que lo recibido sea para un vehículo, para radios de comunicación, planteamos que tengan uniforme y que los niños crezcan seguros y con el sueño de convertirse en un "tigre".

¿Por qué haríamos esto? Comenzaron muchos problemas con el Mando Único a la entrada de Graco Ramírez, teníamos cada semana 1 o 2 detenidos, estudiantes y jóvenes en su mayoría, que porque decían que traían drogas, que porque su mochila se veía sospechosa, que porque llevaban leña, pero más bien, eran pretextos para extorsionar. La gente ya se andaba preocupando. Viene el caso de que un ayudante municipal venía del campo y lo detiene el Mando Único, el señor venía con su esposa y el Mando le apunto a la mujer con sus armas. El ayudante venía de limpiar su monte y de cortar leña para la cocina, no para negocio, pero dijeron que “traía leña verde”. Eso desata mucho descontento y lo que se hizo fue decir que “ya no queremos al Mando Único, hacen sus retenes aquí a cada que se le antoja y todo mundo anda temeroso”, pero… nosotros no estábamos organizados. Cuando nos organizamos y dijimos “NO Mando Único”, buscamos los acuerdos para que no hiciera sus rondines y detenciones acá, lo hicimos colectivamente y dijimos “o se van o nosotros vamos a cuidar”. Y… ¡se fueron! Desde octubre de 2014 tenemos el compromiso de cuidar, pues porque la violencia, como en todas las comunidades por más pequeñas que sean, siempre hay. Aquí se dio el asunto del robo de aguacate y de animales, lo que hicimos fue generar jefes de manzana, comandantes y el pueblo en general, decidimos iniciaron con las guardias comunitarias.

 ¿Cómo surge la idea de formas guardias comunitarias?

Lo que pasa es que aquí en la comunidad vecina de Tepango, hacen guardias comunitarias, en las entrada tienen un retén siempre, 2-3 personas que andan cuidando quien entra y quien sale. La dinámica era esa, cuidar de noche las entradas del pueblo para evitar tanto robo. Mientras se discutía cómo hacerle -aún no lo llevábamos a la asamblea comunitaria- era un debate para ver cómo nos coordinábamos, estábamos de acuerdo en que jefes de manzana y voluntarios tuvieran un papel en las guardias.

Nuestro ayudante portaba un radio que el municipio le había dado para tener comunicación con los policías, lo conectó con el municipio de Santa Cruz, donde también hacen guardias comunitarias. Un día pasó por ahí un vehículo con un anciano que vendía lentes, el señor se asustó porque le hacen la parada los de Santa Cruz y se viene en friega para acá; le llamaron al ayudante diciendo “¿qué creen?, ¡viene un auto robado, hay que detenerlo!”. Fue muy instintivo, nos paramos todos para ir hacia allá, nos salimos del salón, algunos decían que era contraproducente y que mejor no interviniéramos, incluso la misma moderadora de los debates. En menos de 5 minutos estábamos en el lugar de los hechos, el carrito todavía no pasaba. Cuando llegó vimos que era una pareja de ancianos muy asustados, dijeron que vendían lentes, revisamos y los dejamos ir. Cuando se arregló ese asunto, volvimos a la oficina (sin moderadora) y dijimos: “somos listos, que tal si era un secuestrado, que tal si era un robo de carro, ¡lo pudimos detener! (…) ¿qué necesitamos?, más radios, necesitamos hacer los retenes”.

A partir de ello, convocamos a una asamblea general y la gente nombra a un Consejo también, sale de las ideas de los compañeros que hemos trabajado el asunto de Consejo Comunitario, entonces antes de formar este, fuimos parte del Consejo de Coordinación  para las Guardias Comunitarias, nos tocaba la logística y la organización. Nuestro trabajo era revisar que los compañeros cumplieran con su trabajo, pasarles lista, era una dinámica de que uno hacia esto, el otro esto, se nombraron dos personas por barrio para no sentir el asunto tan pesado. Intercambiábamos los puesto de cambiar de personas de un lugar a otro para que no se viciaran, hacerlo rotativo pues, éramos los encargados de buscar apoyo para su café, para una torta, etc.

Pero no tardó el gobierno del estado en acusarnos de ser autodefensas y comenzó el golpeteo tremendo, con mucha sutileza nos decían “pues ustedes síganle y van a irse detenidos”. Se vino la represión y dejamos de hacer esa dinámica de retén pero nos quedamos con los radios, los cuales siguen funcionando. La gente se conecta con los compañeros de las guardias, los reconocen y respetan.

 ¿Por qué “Los Tigres”?

En una asamblea municipal, a nuestro ayudante le dan un radio y le dicen que se ponga un nombre para ubicarlo en la red de comunicación. Él no sabía que nombre ponerse, no tenía idea. Salen los de Tetela y dicen: “yo voy a ser Rayo”, otros dicen “Relámpago”, otros “Halcón”, a lo que nuestro ayudante dice “¿y si me ponen Tigre?”. Y pues ya con los demás voluntarios se acordó en ser Los Tigres, se hicieron famosos con ese nombre. Ahora la gente al escuchar sobre ellos, se cuadra porque sabe que hay no hay dinero de por medio, corrupción, que hay compromiso y que es gente de bien.

Nosotros como Consejo aparte de pasar lista y hacer todas esas cosas, también la hacíamos de sistema de justicia. Cuando un chavo quemaba un bote de basura o hacían un desorden, los mandábamos llamar y les decíamos: “chicos, se han portado mal, van a tener que limpiar lo que hicieron”.

Entonces, su sistema de justicia nace de la ética y la resolución de conflictos mediante el acuerdo mutuo y no por la imposición de un castigo o de un código penal.

Así es. Los chicos nos decían: “es que miren, denos chace… no lo pensamos, por favor ténganos paciencia”. Éramos conscientes de las problemáticas cotidianas en la juventud y les contestábamos: “muy bien, organícense y háganlo, va a haber alguien que los esté cuidando mientras hacen su trabajo”. Con el asunto de las autodefensas, este consejo está en “break”, está detenido, pero Los Tigres continúan haciendo sus actividades. Si logramos la autonomía, el comité o consejo de Los Tigres vendría siendo la “Suprema Corte” que se encargue de seguridad. Es lo que estamos buscando.

 ¿Hubo actos de represión contra esta iniciativa de autogestionar la seguridad y el cuidado del territorio?

Los mensajes del Estado eran muy claros y fuertes, sobre todo para nuestro ayudante que era llamado una y otra vez para asistir a la ciudad de Cuernavaca. Era muy cuestionado y criticado, y no sólo a él, empezaron a señalarnos a nosotros también como consejo. El gobernador dijo que no iba a permitir una célula más en nuestro pueblo de levantamientos armados porque iba a haber un gran castigo. El CISEN de Morelos comenzó a investigarnos, no somos tontos, pero tuvimos que ver si seguíamos arriesgándonos o esperar las detenciones, que nos fabricaran algún delito para justificarlas.


* La comunidad de Hueyapan, se encuentra ahora realizando distintas actividades de concientización para ganar una consulta mediante democracia directa en la que se exija la municipalización, para dar pie a la iniciativa de la autonomía y autogobierno. A inicios de enero de 2017, instalaron una radio comunitaria que transmite contenidos diversos en la señal 105.5 FM.

Publicado el 23 de enero de 2017 en:

http://rupturacolectiva.com/tenemos-un-sueno-que-hueyapan-se-convierta-en-municipio-autonomo/

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