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[Libro] El mito de la transición política

Introducción

El exilio español confiaba que, terminando la Segunda Guerra Mundial, España sería invadida y restaurada la IIª República. La consecuencia hubiera sido la presencia de los comunistas en España, país que quedaría, junto con Francia e Italia, bajo la influencia de Moscú en un área de interés estratégico británico. El exilio republicano, con la excepción de Prieto y sus aliados, no entendió que su objetivo de restaurar la República quedaba en la periferia de los intereses británicos y soviéticos. De manera que ni Churchill ni Stalin movieron un dedo por restaurarla. Stalin ni tan si quiera lo movería para sustituir a Franco por una monarquía parlamentaria. En ese equilibrio de poderes y años después por el interés norteamericano por incorporar España en la esfera de intereses estratégicos que estaba organizando en el Mediterráneo y Oriente Medio, Franco pudo mantenerse en el Poder y posteriormente consolidar su posición.

En el área tradicional de influencia británica, el Mediterráneo y el Atlántico del Sur de Europa, que pasó a ser de interés estratégico norteamericano durante la Guerra Fría, la transición española estuvo precedida por dos transiciones: la de Portugal iniciada en abril de 1974 y la de Grecia en julio del mismo año. En ambos casos, un sector del Ejército favoreció, por acción u omisión, la transición de una dictadura militar a una democracia, el capitalismo no fue cuestionado y en ambos casos los intereses estratégicos norteamericanos fueron preservados.

Estos dos países siguieron perteneciendo a la OTAN. Grecia después de un pequeño lapsus reingresó. España no cuestionó, en ningún momento, los intereses norteamericanos acordados en 1953, para entrar de la mano del aliado socialdemócrata norteamericano, el PSOE, en la OTAN, años después; ni cuestionó los intereses de la Iglesia Católica, cuyo Concordato del mismo año, sigue sin haber sido denunciado.

En 1976 aprobada la Ley de Reforma política, se iniciaba la transición política española desde las leyes de la dictadura franquista a un sistema político democrático contenido en la Constitución de 1978. Según la Ley de Referéndum aprobada en octubre de 1945 cuando Franco se sintió más amenazado por la condena que contra él proclamó la Gran Alianza reunida en Potsdam, el pueblo español podría elegir, si era convocado para ello, una transición desde la dictadura a la democracia. En abril de 1947, tras la resolución de la ONU del 12 de diciembre de 1946 que en su segunda recomendación indicaba el deseo de que el régimen fuera sustituido por un Gobierno representativo y responsable, Franco dio el segundo paso que indicaba la salida de su propio Régimen, aprobando la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado. Un mes antes, en febrero, los monárquicos crean la Confederación Española de Fuerzas Monárquicas, CEFM, integrada por Gil Robles de Acción Popular, Sáinz Rodríguez de Renovación Española y Rodezno de Comunión Tradicionalista .../... 

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Autor: Javier Fisac Seco
Tags: libromitohistoriatransiciónpolítica
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