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El Partido Popular y los especuladores de la miseria

España va bien, señor especulador!!! Se encuentra usted a gusto? Todo lo que beneficie al especulador, explotador y empresa multinacional beneficia a España. Pero es que España son dos. Las dos Españas: la del especulador-explotador-capitalista y la del expoliado, trabajador, hipotecado, parado, joven, jubilado, pequeño empresario y desahuciado. Lo que engorda a uno necesariamente adelgaza al otro.

El P.P. es quien gobierna, pero gobierna, con suficiencia, arrogancia y sensación del deber cumplido, para los especuladores, banqueros, multinacionales. Si gobernara para la otra España, sus amos lo echarían del gobierno. No sería necesario recurrir a elecciones. Ya le pasó a Suárez. Rajoy sabe que es una marioneta. Su marioneta. La de los especuladores. Y le gusta. Le gusta que sus amos estén satisfechos. Es un cínico. Repugnantemente cínico. Y lo sabe.

Y por eso le importa una mierda el pueblo. Mira, lo mira con indiferencia. Con una cínica sonrisa de quien siempre está autosatisfecho. De qué está usted satisfecho, señor Rajoy, para conservar esa cínica sonrisa al ritmo que vacía las arcas de las pensiones. De qué sonríe usted cuando la luz alcanza tales precios que para millones de personas pasar frío se ha hecho una costumbre. Ha visto usted la sonrisa de los quienes pasan frío?

Ha visto usted la expresión de los miles de niños que tienen que ir a comer a comedores sociales? También sonríen como usted? Ha visto usted a los mismos niños carecer de la mínima ropa necesaria para no pasar frío, para salir a la calle, para ponerse ropa deportiva? Para no mojarse cuando llueve?

Ha visto usted la sonrisa de los pensionistas cuando les suben un euro y las sardinas suben tres? O sólo ve la de los diputados, políticos, senadores, cargos autonómicos cuando les suben 1.000 al año, les pagan los transportes, la comida, los hoteles, el coche, el despacho…Usted sólo ve la sonrisa de los que no declaran impuestos en España. De quienes, gracias a usted y a sus conspiradores de la Unión Europea, hacen los grandes negocios en España y ocultan, como piratas, sus inagotables beneficios en esas cuevas, protegidas por la legalidad de la Unión Europea, y que se llaman “paraísos fiscales”.

Qué paradoja, mientras la miseria se difunde por toda Europa hay unos señores que la gobiernan y que viven en “paraísos fiscales”. Quiénes viven en esos paraísos? Los parados, los desahuciados, los jóvenes, los niños, los pobres, los inmigrantes, los jubilados, los embargados, los enfermos….? Por qué sonríe usted. No será su sonrisa una risa. Un morirse de risa. Usted se muere de risa viendo la miseria y enmascarándola con mentiras. Y le da lo mismo.

Se trabaja más por menos y a usted le da lo mismo; se empeoran los servicios sanitarios y a usted le da lo mismo; se empeoran los servicios educativos y a usted le da lo mismo; se empeora la vivienda y a usted le da lo mismo; sube la luz y a usted le da lo mismo; sube la bolsa de la compra y a usted le da lo mismo…De qué se ríe usted. De llenar de dinero los bolsillos de sus colegas?

Yo no sé si usted habrá visto esa película llamada “Titanic”. Es una gran paradoja de cómo funciona el capitalismo. Esa cosa a la que ustedes, sus portavoces y cantamañanas de todos los medios de comunicación que no dejan de repetir, como en una novela orwelliana, que todo va bien, que estamos de puta madre, que el liberalismo, el capitalismo, la globalización…siempre que beneficie a los bancos, a los especuladores y a los ricos es la única solución para los pobres. Y lo dicen folclóricamente mientras cada día hay más pobres, mientras cada día hay más jóvenes desesperados, mientras cada día hay más jubilados temblando de miedo porque a su miserable pensión le queda poco tiempo.

El Titanic es esa gran y esperpéntica paradoja de su sistema. Del sistema neoliberal que necesita privatizar la propiedad pública para engordar sus beneficios y empobrecer a los ciudadanos proletarios y clases medias para conseguir lo mismo: hinchar e hinchar sus beneficios y protegerlos en las cuevas que ustedes protegen y llaman “paraísos fiscales”. De qué se ríe cuando la sonrisa se le debería quedar helada. Aunque sólo fuera por dignidad y sentimiento de solidaridad con los que viven en la miseria. Millones. De todas las edades. Entre los miserables no hay diferencias ni de sexo ni de edad. Todos y todas padecen la misma enfermedad.

Sabe?, el Titanic es esa gran paradoja. En esa enorme máquina, que se mueve porque unos fogoneros se asfixian de calor y unos camareros no descansan para satisfacer los caprichos de quienes viven en la parte alta, los de arriba. Estos son felices, rodeados de criados y de manjares, adornados con joyas, diamantes y oro. Todo va bien mientras ellos acumulan sus riquezas y disfrutan de la vida.

Solo que pesan tanto que al final el Titanic no se hunde por los miles de famélicos que viajan en las cavernas del sistema, los de abajo. Que son, qué paradojas, quienes han pagado, con su trabajo, el billete de los de arriba. Se hunde, el Titanic, el sistema capitalista, porque no puede soportar el peso de la riqueza concentrada en tan pocos mientras tantos, millones, están en los huesos. Esto está ocurriendo, día a día, y Rajoy, el P.P. la derecha universal y globalizada…todos tan felices.

Avanzamos, con Rajoy en el timón, a las órdenes de Merkel, hacia el desastre. Y él no deja de sonreír. Cínicamente sonríe. Porque sus coreógrafos, sicofantes y cantamañanas, desde todos sus medios de comunicación, aplauden, mientras el Titanic se hunde. La escena es la misma que la de esos músicos que permanecen en sus puestos tocando la marcha “triunfal” mientras el barco se hunde. Y, mientras, el director de orquesta y capitán del barco, conserva su sonrisa impertérrita. Sólo le falta el coro de flamencas. ¡¡¡Rajoy que nos estamos hundiendo!!! Cuenta el dinero que queda en las arcas estatales, anda. No, el de las cuevas de los “paraísos fiscales”, ese no cuenta. Ese nos hunde.

Javier Fisac Seco

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