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¿Empate? La palabra dada y desdecirse

Tras los meandros de la CUP para decidirse si apoyar el Gobierno neoliberal y nacionalista de Junts pel Si, subo dos artículos que se escribieron separados y sin retocar para tener una linea mas o menos lógica. Esto también sirve para presentar el absurdo de los acontecimientos en este pollo de la CUP, el proces y el caciquismo convergente.

 

¿Empate?

La asamblea, de herramienta a ideología.

No somos quien para meternos en asuntos aparentemente ajenos, quizás recordar que el 27-12-2015 la asamblea extraordinaria de la CUP decidía, al menos desde un punto de vista externo, el investir (apoyar más o menos críticamente) o no al gobierno de “Junts per si” encabezado por el Más. Muchos dudamos si hay alguna diferencia en que un gobierno neoconvergente esté o no encabezado por el Mas pero sí que es simbólico que este esté encabezado por un individuo responsable como dirigente de los recortes (con el coste humano de suicidios, pobreza y muertes por accidentes o enfermedades evitables), la represión (Asesinatos en manos de los cuerpos represivos o bajo custodia, montajes policiacos y judiciales, detención y criminalización de la disidencia, amputación de ojos y otros daños físicos a gente que protesta) la corrupción (encabezada por CiU y la familia Pujol en Catalunya) y el juego sucio de supervivencia en el Poder. Está claro desde el momento que la Esquerra independentista con la CUP a la cabeza concurre al mismo tiempo en espacios comunes de los movimientos populares con sectores sociales autónomos, anticapitalistas, libertarios y demás, por un lado y las instituciones por otro deberían asumir las contradicciones que conlleva el mercadeo electoral y parlamentario. Los primeros (Movimientos populares) tienen todo el derecho a analizar críticamente e incluso beligerantemente el comportamiento de la Esquerra Independentista en sus políticas de participación en esas instituciones que gestionan el capitalismo en el territorio denominado Catalunya, puesto la CUP siempre se ha adjudicado la medalla de la representación de estos. Por lo tanto el exigir a la CUP coherencia a ultranza es lógico. Al intentar esta de apropiarse de la voz y las luchas de las gentes del Pueblo, las cuales muchas de ellas se la suda el patriotismo y la independencia, es razonable y necesario esta exigencia, más cuando llevamos viendo el seguidismos de estas CUPS a un proces que como mucho es un espectáculo de mala calidad o un regionalismo nacionalista disfrazado de independentismo al servicio de los intereses de las elites parasitas de la gente que vive en Catalunya... A nivel personal muchas personas nos hubiese gratamente sorprendido un no rotundo de las CUP tanto al Más como a Junts per si, dando por cierta la declaración de esta como anticapitalista y demás adjetivos revolucionarios con las que se definen.

No vamos a mostrar que opción preferimos sobre las rebuscadas cuatro preguntas, no somos de la CUP, pero tenemos que insistir que no estamos por la participación institucional, que no nos presentamos a las elecciones, que los problemas de tal o cual grupo parlamentario no es asunto de nuestra incumbencia, pero nos atrevemos a afirmar que las mismas preguntas conllevan la trampa de aceptar cierto marco institucional que apoya a una elite al servicio de la Dictadura del Capital sobre las gentes que sobreviven en el territorio catalán. La creación del llamado proceso para la independencia si no es un marear la perdiz para imponer las políticas neocom de la burguesía catalana es una apuesta para crear un nuevo Estado Capitalista que sigue siendo lo mismo pero con más barras rojas y amarillas y estrellas en vez de coronas. La izquierda en su apariencia tolerante siempre ha sido blanda y claudicante cuando interviene en la gestión parlamentaria de la Dictadura del Capital. Es decir, sospechamos que el mismo proces es desarrollado por las elites catalanas para desviar y detener la guerra de clases en el territorio catalán imponiendo la hegemonía futbolera patriótica de dos proyectos nacionales Tanto catalán como español… (Me reservo los adjetivos siguientes pues solo me salen apelativos realmente insultantes y escatológicos.

Pensamos que ya se ha hablado demasiado sobre el proces, sobre la participación institucional, sobre el voto útil y la abstención activa. Pensamos estéril todo este debate si los propios movimientos populares se debilitan al seguir la agenda del político o capitalista de turno, que si toca patria, que si toca elecciones, que si toca debates bizantinos sobre los distintos modelos de gestión de la brutalidad capitalista... Sabemos que la lucha y la construcción de nuestra emancipación están en el día a día junto a mucha gente del pueblo que tiene opiniones o visiones tácticas o estratégicas diferentes a las nuestras y que podemos pensar erróneas. Pero más erróneo seria el no luchar codo a codo en esos tiempos y espacios que compartimos y decidimos como Pueblo compartir. Sin dejar de desarrollar el pensamiento crítico, el cual es motor de la sabiduría del Pueblo, de la gente que lucha, del proletariado, tenemos que asumir las diferencias y las coincidencias. Es muy fácil convivir con quien se tiene una afinidad absoluta (puede ser ilusorio esto último) la afinidad no debe  fomentar el espejismo de la ideología, la superioridad “moral”, la ilusión de la política y la mentira de la economía.

“Todo el poder a los Consejos”. Lenin.

Soviet, asamblea y consejos son en sí sinónimos.

Antes de tomar el poder del Estado, antes de sustituir al gobierno provisional el partido de Lenin defendía que los soviets sustituyesen al Estado y al Gobierno provisional. Una vez derrocado el Gobierno Provisional los propios consejos eran un estorbo por su autonomía y horizontalidad para el programa leninista de un Estado Socialista jerarquizado y centralizado bajo control del Partido Comunista como representante del Poder proletario y por lo tanto instrumento donde se plasma la dictadura del Proletariado. Para todos los partidos herederos del Leninismo su comportamiento sobre el asamblearismo y los consejos es aparentemente propicio pero en la práctica una constante contradicción con el carácter del centralismo democrático por ellos defendido. El desarrollo de la democracia directa siempre lleva a los movimientos populares a estructuras antiautoritarias que se contradicen con la esa presunta vanguardia ya sea política (institucional, sindical) como revolucionaria (armada, monopolio de la violencia revolucionaria) que se autoproclama dirigente de toda lucha. Para los partidos la horizontalidad del consejo de la asamblea debe ser encauzada o sustituida por el centralismo democrático de la Vanguardia, siempre que ocurre esto se acaba con la derrota ya sea por la burocratización e imposición de la variante “socialista” de la dictadura del capital o por el triunfo de la reacción y el regreso al parlamentarismo representativo.

El proceso histórico, la dinámica de los movimientos sociales, poco a poco han desacreditado al mismo centralismo democrático, simplemente porque la forma de organización natural y espontanea de las clases oprimidas es por un lado la afinidad y por otro la horizontalidad. Mientras los movimientos populares y sociales están vivos tanto el centralismo democrático como la representatividad o el clientelismo populista son superados por la propia práctica de dichos movimientos, los cuales rechazan todo aplazamiento hasta la llegada de la utopía planteando la emancipación en el día a día, en el aquí y ahora, luchando en la vida cotidiana, para el presente, no para el futuro. Actualmente vemos como gentes cuyos orígenes ideológicos no son claramente anarquistas acaban desarrollando funcionamientos anti autoritarios (EZLN, Kurdos, movimientos rebeldes de los barrios marginales de muchas ciudades…). Esta realidad  obliga a los herederos de las corrientes del pensamiento marxista leninista a negar que son partidos defendiendo que sus organizaciones son asamblearias y horizontales superando a veces involuntariamente su propio centralismo.

Es evidente que la actual Esquerra independentista es heredera de los distintos PSAN y del MDT, de la admiración de toda la radicalidad al movimiento vasco de liberación nacional y cada vez más alejada del populismo filo fascista del Partido Estat Catalá fundado por Macía. Es evidente que la mayoría de la gente de la Esquerra independentista está acercándose a nosotras personas libertarias –eso queremos creer- que a los del Estat Catalá, primer partido que históricamente se autodefinía como independentista). La Esquerra independentista es huérfana de referentes proletarios y poco a poco ha ido adoptando como propio al movimiento obrero libertario, al desarrollo anti estalinista que confluyo en el POUM, los maquis etc. A pesar que en sus orígenes el PSAN y demás provienen de una escisión del PSUC que se unifica con el FNC coincidiendo con la guerra de independencia de Argelia y otros territorios colonizados por los imperios nacionales Europeos en decadencia, la evolución de dicho movimiento se desvía de los partidos clásicos marxistas leninistas.

La izquierda independentista al menos cara la galería se nos presenta entonces como movimiento plural heterogéneo, sin vanguardia dirigente. A pesar de toda su cultura política originaria nacida del PSUC-FNC-PSAN. Pensamos por eso, que su inexperiencia asamblearia no es generacional sino producto de los referentes ideológicos de donde procede. Pero sobre todo la máxima contradicción es dichos planteamientos asamblearios al tiempo de participa en el sistema de representación parlamentaria.

Generalizando.

Cuando más no es siempre mejor, ni significa que decide la totalidad.

Todo lo anteriormente dicho tiene como motivo el que queramos ser bien pensados con todas las facciones de la CUP (incluso las más alejadas a nuestros planteamientos antiautoritarios). Pesamos que tanto la CUP como otras organizaciones tienen poca memoria histórica sobre las prácticas asamblearias, consejistas, de organización horizontal y de democracia directa con delegados revocables en cualquier momento. Aunque por desgracia esto también ocurre en otros organismos aparentemente con pedigrí libertario, pero pensamos que por razones diferentes. Lo dicho partimos de la buena fe de la CUP. Generalizando, podéis tachar lo de la CUP y poner las siglas o nombres que queráis.

Asamblea de militantes.

Una asamblea general de militantes o simpatizantes no es siempre sinónimo automático de horizontalidad plena, debate libre, democracia directa. Mucho menos si las preguntas están elaboradas por los dirigentes y no por las propias bases. Para afirmar esto indicamos que hay distintos motivos y métodos que el proceso histórico ha ido dotando a las organizaciones de masas de los oprimidos (La CUP al ser una candidatura es una organización de masas y presumiblemente de gente oprimida) creando distintos modelos de auto organizarse.

Basándose en la tradición de las sociedades obreras y de los internacionales: la organización normalmente se inicia localmente desde los grupos afines (territorio, oficio, ideología) debate los distintos temas a decidir y se eligen personas delegadas la cual su única función es exponer el mandato de sus asambleas locales contabilizando esa delegación el número de votos de las personas de las cuales es mensajera. Es decir la asamblea de un pueblo llega a un consenso o no y envía sus decisiones contabilizando los votos de las personas a que representan por tal o cual opción. Esto desde antes de la primera internacional se utilizó por la imposibilidad de ir todo el mundo a las reuniones. En épocas de persecución se seguía utilizando esta forma de decisión a pesar que eran necesarios los listados de afiliación, pienso que hay diferentes fórmulas de contabilizar a cuantas personas representa un delegado. Hay motivos para desconfiar de este funcionamiento pues se convierte en inútil si las delegaciones tienen poder para desobedecer el mandato asambleario que las eligió.

Crítica de las asambleas generales de militantes como la desarrollada por la CUP el 27-12-2015.

  1. Posiblemente todas las que están no son, ni las que son no están.
  2. Movilización de amistades, cuñaos y demás para el acto del voto secreto.
  3. El voto secreto. Con delegaciones bajo mandato no puede haber voto secreto. La excusa histórica del voto secreto era para que la gente pudiese opinar libremente sin la coacción caciquil. En una huelga, en una asamblea, en espacios y tiempos donde el cacique no puede tener presencia dar la cara es otra de las formas para detectar presiones de los amos, la opinión expresada públicamente debe entonces coincidir con la expresada por el voto, evitando fantasmadas, mentiras y similares.
  4. En una asamblea donde una persona es un voto hay apariencia de democracia directa, de que no hay nada más libertario que esto. Pero se olvida fácilmente que mucha gente no puede asistir por diversos motivos:
  1. Obligaciones familiares: cuidado de las criaturas, de gente anciana y personas enfermas. Por estos motivos hay personas que no pueden a asistir a un único órgano de decisión que dura varias horas. Supongo que no sería el caso de la CUP pero esto afecta históricamente a las mujeres sobre todo o a los núcleos familiares monoparentales, por mucho que la lucha contra los micros machismos siga avanzando.
  2. La gente que tiene que trabajar, con la actual precariedad laboral para mucha gente trabajadora eso de los festivos es una broma de los anuncios de juguetes.
  3. Gente sin medios económicos para viajar o otras obligaciones personales que impiden el trasladarse. Las organizaciones locales donde sus miembros tienen menos recursos económicos no pueden asistir todos sus miembros.
  4. En algunos casos por estar presa, en la clandestinidad o exiliada.

Por estos motivos, a nivel general la mayoría de reuniones (en todo tipo de organización) acaban siendo controladas muchas veces involuntariamente por gente con tiempo libre, joven, de clase media, la cual no pierde nada alargándolas y haciéndolas insoportables e inoperantes.

Caciquismo. La presión de las elites sobre las CUP.

Con las presiones que siempre sufrimos la gente abstencionista por parte de los votantes de la izquierda “útil” no nos sorprende la campaña contra la CUP y la incomprensión de las elites y sus sirvientes de todo proceso asambleario y de toda mínima coherencia sobre la palabra dada, la CUP reiterativamente prometió que no envestiría a un tipo como el Mas para no solo presidir este gobierno provisional sino tampoco para dirigir el proceso independentista.

Mucha militancia de la izquierda independentista es consciente que en las áreas metropolitanas y zonas industriales con fuerte presencia de la clase trabajadora el apoyo electoral no es por su independentismo sino por sus reivindicaciones anticapitalistas, su participación activa en los conflictos sociales y cierta estrategia de que quizás la independencia sea detonante de una revolución social. Abrazarse con el Mas para acabar apoyándolo no solo haría que perdiese la CUP el importante apoyo de estos sectores (desde nuestro parecer este sector es el protagonista del ascenso parlamentario de las CUP en las provincias de Barcelona y las zonas industriales de Tarragona -es vergonzoso y demuestra el patrioterismo falso de todas las formaciones parlamentarias que nos han estado gobernando hasta ahora que las Circunscripciones electorales catalanas coincidan con las provincias de la estructura política provincial española, alejando la realidad social y de geografía humana del territorio con los resultados electorales, eso de las comarcas ni CiU en su momento ni los demás lo tienen claro-). No solo el apoyo a las políticas de Junts per si puede quitarles votos, si no que algo más importante, autoexcluiría a la izquierda independista de muchos movimientos sociales ya que sería identificada correctamente con una ERC con más pintas borrokas. Buena parte de la actual posible hegemonía en los movimientos sociales que tiene la CUP se perdería. Para nuestras posiciones nada más fácil, nos harían un agridulce favor: quedaría demostrado lo que mucha gente pensamos que para nada las CUP son una fuerza revolucionaria, bueno ya sabrán lo que hacen, lo bueno de no entrar en el mercadeo político es que es muy difícil que desde nuestras posiciones acabemos vendiendo la confianza de la gente por tal o cual visión táctica. A mucha gente las izquierdas nos han traicionado tantas veces que para nada nos sorprendería una nueva traición.

En muchas zonas agrícolas con poco peso demográfico pero mucho representativo el poder caciquil de convergencia no solo ha presionado eficazmente a ERC (actualmente con más apoyo popular que el partido del dichoso Mas) sino también a la gente de las CUP. El caciquismo desde Catalunya se ha intentado presentar como algo de las Andalucías, de las Españas. Ocultando así el clientelismo patrio heredado del franquismo sociológico y sus comportamientos caciquiles que decenios del gobierno de Pujol-Mas (con un pequeño paréntesis del tripartito) han impuesto no solo en sus áreas de hegemonía sino en sus propias políticas de subvenciones culturales, políticas educativas basadas en las escuelas concertadas (privadas) y control de los medios, intercambio de favores etc. Es imaginable como deben de estar de presionadas en ciertos pueblos la militancia de la CUP, nada envidiable pues el nacionalismo catalán es tan derechista como el español, la única diferencia que el nacionalismo catalán siempre ha preferido ser derrotado por el español para poder evitar el triunfo de las propias clases populares catalanas (Remensa, Republica dels Segadors, jamancia, revuelta de los quintos, movimiento anarcosindicalista, revolución del 1936-1937…). Aun hoy en día el establishment cultural e informativo creado por el Pujolismo babea ante la presencia de dichos mafiosos del Gang del Pujol cuando aparecen a declarar, que han hecho del territorio donde vivimos una finca privada para exprimir, eso sí con mucho seny y la pela es la pela.

El caciquismo es una forma de control social que lleva desde principios del siglo XIX imponiéndose en buena parte del territorio súbdito de los reyes de España. El pensar que tanta gente haya votado a los corruptos conocidos es por la idiotez de los votantes de es un acto de simpleza en el análisis, el ejercicio del poder caciquil es implacable, disimulado y silencioso. El caciquismo, el clientelismo y el fraude electoral es desde la restauración borbónica un sistema de control social extendido no solo en las áreas rurales (PP en España, Convergencia en Catalunya, PNV en Euskadi, PSC cuando existía en el área metropolitana de Barcelona) y que por mucho que se niegue su existencia nunca se ha pretendido, ni conseguido abolir, sino más bien por parte de la irrupción de nuevas formaciones político-económicas solo se pretende conseguir acuerdos políticos para la alternancia.

Monjas llevando a votar a ancianos moribundos, presiones y acoso a la gente diferente o rebelde, listas negras, muertos que votan dos veces, emigrantes que no pueden ejercer derecho al voto, control mafioso de comunidades pequeñas por parte de poderes locales centenarios que copan las listas de los partidos....

Otro de los espejismos de esa izquierda social que decide abandonar las luchas en las calles para votar, es esperar que las elecciones de una forma u otra no estén amañadas.

 

Aprender de la historia.

Durante más de dos siglos de luchas proletarias, de cultura popular libertaria, las gentes oprimidas han experimentado con el cómo auto-organizarse frente al Estado y a los opresores. A los consejos, asambleas, comités revolucionarios o congresos obreros internacionales no iba quien quería sino quien era elegido como delegado (mensajero) con un mandato claro de su grupo y sin la capacidad de cambiar las decisiones. Las delegaciones exponían los acuerdos de sus compañeros y compañeras. Se buscaba que toda la gente pudiese estar representada y no solamente las que se pudiesen dedicar “profesionalmente” a la política revolucionaria. Precisamente es el leninismo quien perfecciona al revolucionario profesional dándole el valor de vanguardia y representatividad del conjunto de la clase perdiendo poder decisorio las personas que viven de su trabajo y con obligaciones familiares. Las cotizaciones de estos últimos acaban permitiendo que el político obrero se profesionalice y decidiendo este último por ellos.

Como dice el histórico lema “organizar el desorden, desorganizar el Orden”, las gentes en sus revueltas casi instintivamente utilizando el método empírico del acierto y del error han acabado organizándose de formas muy parecidas donde lo gente sin voz acudía, y la voz de la gente que no estaba presente era escuchada y valorada. Desde la primera internacional, desde las juntas insurreccionales de los cantones y comunas en armas, desde el anarcosindicalismo, desde los consejos obreros, desde los comités de huelga salvaje, desde la asambleas populares y de gente trabajadora, en todas las revueltas espontáneamente los de abajo han creado formas organizativas horizontales que incluían a toda la clase y excluían a la mediación política y el intelectualismo burgues. Sé que puede parecer contradictorio esto último, pero quien más tiene que decir normalmente es quien menos habla o puede hablar. La delegación revocable frente a la asamblea de militantes profesionales.

Pienso que todos los organismos que confluyen en los actuales movimientos sociales deben plantearse la actual burocratización aparentemente asamblearia. Las decisiones siempre se deben tomar desde abajo, todo cargo es una obligación revocable sin ninguna otra contra partida que ser responsable de la confianza que tal persona ha recibido por parte del grupo. El fin de las jerarquías empieza con el fin de las vanguardias revolucionarias por muy insurreccionalistas que sean.

Convergencia, Junts per Si, Democracia i Llibertat.

Cambiar la marca para seguir en el Poder y rehuir de los tribunales.

Parece evidente, convergencia quedara vacía, como empresa tapadera donde caerán todas las acusaciones de estafa y corrupción hasta que desaparezca cuando ya no pueda asumir las condenas pecuniarias.

Las pretendidas sociedades civiles encabezadas por la ANC y Omnium tras el simulacro de referéndum propusieron para las elecciones plebiscitarias listas formadas exclusivamente por gente independiente. ERC acepta. Convergencia amenaza con romper el llamado Proces si no es una lista de partidos e independientes. La ANC y Omnium que son organismos económicamente dependientes de la hegemonía convergente,  claudican. Sorpresivamente ERC, sabiendo que haría el sorpaso sobre convergencia, acepta a Mas como candidato a la presidencia (las amenazas y presiones aunque secretas debieron de ser duras, además que desde la transacción política ERC siempre ha sido una marioneta de las políticas de Convergencia exceptuando el breve periodo del tripartito, los líderes de ERC de ese periodo que provenían de la Izquierda independentista acabaron jubilados forzosamente). Para limpiar la cara ponen a la forcadas como presidenta del parlamento (su ambición era ser presidenta de la Generalitat) y a un ex PSUC ex parlamentario Europeo Raül Romeva de cabeza de lista. Mientras “humildemente” el Mas va cuarto en la lista para recoger el voto útil sin que hayan ataques de urticaria. Los neocoms catalanes se disfrazan de socialdemócratas, pretendiendo ser víctimas de los recortes impuestos por España y Europa. Hay que recordar que durante muchos años el Pujol definía a CDC como un partido socialdemócrata al estilo escandinavo y en varias candidaturas uno de los PSCs del franquismo estaba coaligado con CDC y UDC. CDC ha demostrado ser una fuerza camaleónica que nos recuerda bastante al populismo argentino del justicialismo, según convenga socialdemócrata o neoliberal, depende de las posibilidades de apropiarse paste por la banda de los Pujol y amiguetes.

Rápidamente se crea una nueva marca llamada Democracia i LLibertat. Todo por puro márquetin, crear una marca nueva que recoja a los “independientes” de la sociedad civil, los expulsados del PSC y UDC, bajo el brazo protector de CDC. Mientras el Lluis Lach olvidando sus obras maestras (Campanades a Morts por ejemplo) le pone una música sin sonido a todo este montaje. Nos da Vergüenza el ver que tanta gente debe deber tantos favores a los caciques de CDC para mojarse por esta impostura.

CDC.

La continuación renovada de la caciquil Lliga. Articulador de la evolución del franquismo regionalista al nacionalismo de las imposturas.

La leyenda regionalista de CDC nos presenta a un Pujol heroico que lucho intrépidamente contra el franquismo. Médico de familia burguesa, que tiro unos papelillos en el Palau de la música. Tras el genocidio que sufrió la clase obrera catalana en la guerra civil, una vez desarticulado el diablo anarquista, el catalanismo que disimuladamente apoyaba el franquismo se atreve a criticarlo. No por su brutalidad, no por su injusticia social, sino para que las tradiciones folclóricas catalanas y el idioma fuese reconocido. El catalán que hablaba la gente del Pueblo estaba realmente reprimido. El catalán que empezaba a volver hablar la burguesía poco a poco buscaba una mayor tolerancia. Una mujer trabajadora podía ser detenida si hablaba catalán en un mercado. El Josep Pla y otros publicaban su bazofia literaria sin demasiados problemas.

Durante la transacción de la transición política numerosos gerifaltes de nivel medio y alcaldes del franquismo, así como gente bien relacionada con el régimen franquista engrosan los cuadros de CDC. Mientras en las primeras dos elecciones (generales y locales) la izquierda vence. “Sorpresivamente” en las primeras elecciones para el Parlament la coalición de Pujol vence, tomando tras los cambios de chaquetas el testigo caciquil del franquismo sociológico catalán. Difícil para cualquier buena persona bien informada apoyar a esta gente para que nos siga oprimiendo.

 

 

La palabra dada.

Pensamos que la palabra dada es importante para nosotras gentes de abajo, más que los contratos firmados, las leyes escritas y los compromisos forzados. Cuando alguien se desdice si es persona de corazón lo hace a la cara, públicamente y explicando sus motivos. Cuando alguien entre otras cosas no para de desdecirse es evidente que no se puede tener confianza en él.

Parecía que a pesar de las presiones del nacionalismo catalán, la CUP estaba demostrado que su palabra dada, era un compromiso verdadero, algo inaudito en la política parlamentaria. Aunque tampoco era para ponerse eufóricos pues llevaban tiempo mareando la perdiz buscando la cuadratura del círculo durante semanas, sin cuestionarse lo que significaba apoyar un gobierno con hegemonía neoliberal.

Negociaciones aparentemente finalizadas, que se vuelva a votar.

 Donde está la bolita, donde está la bolita, Más da un paso al lado, para seguir gobernando desde la trastienda y se impone como presidenciable a Carles Puigdemont, con un acuerdo por el cual la CUP durante 18 meses dará un apoyo a un nuevo gobierno neoliberal y ultranacionalista. Pocas diferencias entre el Más o Puigdemot, ambos con el mismo aspecto de geiperman, la misma prepotencia, el mismo derechismo, la misma cruel y “civilizada” psicopatía neoliberal, saqueadora de los recursos comunes y administradora de la muerte para quienes no pueden pagar el precio que han impuesto por la vida.

Es exigible la coherencia a quien quiere representarnos aunque nuestro deseo es que nadie, ni siquiera ellos, nos representen. Pero no padecemos ningún desengaño pues somos gentes que nunca nos hemos creído demasiado a las izquierdas razón por la cual estas casi nunca ya nos defraudan, ni traicionan. No esperamos demasiado de ellas. Ya llevamos casi toda nuestra vida viendo paripés de este tipo. Las derechas por supuesto tampoco nos sorprenden en sus mentiras, estúpidamente, son demasiado evidentes

La CUP se ha metido en un fregado por méritos propios. Es lo que tiene intentar hacer compatibles la unidad nacional con la lucha de clases. Para ser claros o se está con la Patria (Unión de las clases que viven en un territorio) o se está con el Pueblo-Proletariado-Precariado (gentes oprimidas con conciencia de sí, en sí y para sí, más allá de toda separación étnica o fronteriza cuyo único objetivo es dejar de existir como clase social en su lucha por derrotar todo tipo de opresión y acabar con las demás clases). O la CUP renunciaba a su “anticapitalismo” o renunciaba a la sagrada unión de clases que propone todo nacionalismo como el de junts pel. Repitiéndonos la CUP se ha metido sola en este pollo desde que decidió apuntarse al carro del falso proceso independentista del proces. De qué sirve gobernar a los Mossos y a la policía local si no se le pueda ordenar a estos que defienda por la fuerza la legitimidad del referéndum del 9-N enfrentándola si hace falta a la guardia civil y la policía nacional. De qué sirve montar gimcamas con un millón de manifestantes si estos no están dispuestos a exigir sus derechos a pesar del orden jurídico arriesgando si hace falta el pellejo. Cualquier revolución ha empezado con mucha menos gente en la calle, también con mucho menos espíritu ciudadano y mucho más de clase. Una vez más se quiere una tortilla sin romper huevos como en el 15-M pero lo seguro es que los mossos no cargaran en un 11 de septiembre para que los barrenderos puedan limpiar las calles. Es seguro que esta vez no reventaran los ojos de toda esa clase media que manifestándose acaba siendo el apoyo social al caciquismo de las elites locales que para nuestro criterio está representando este llamado Proces.

Donde digo algo, trago por la patria.

Finalmente, la palabra dada queda en saco roto, la CUP apoyara aun Gobierno del Más pero sin el Más. Y para dejar claro que no nos inventamos nada vamos a transcribir el texto de los acuerdos para la gobernabilidad que continua haciendo viable la dictadura del capital en el territorio llamado Catalunya.

                ACORD PARLAMENTARI

A efectes de garantir l’estabilitat parlamentària i enfortir l’acció de govern durant aquesta legislatura, la CUP-Crida Constituent

Es compromet a:

  1. No votar en cap cas en el mateix sentit que els grups parlamentaris contraris al procés i/o el dret a decidir quan estigui en risc l’esmentada estabilitat.

2.- Garantir que dos diputats/des de la CUP-CC s’incorporaran a la dinàmica del grup parlamentari de Junts pel Sí, de manera estable. Participaran en totes les deliberacions i actuaran conjuntament en les preses de posició del grup per tal de donar compliment a allò que està establert en el punt 1.

3.- Investir en la primera votació la persona candidata a la presidencia de la Generalitat a la investidura que l’actual president proposi d’entre els membres del Grup Parlamentari de Junts pel Sí.

Així mateix,

4.- La CUP-CC assumeix que la defensa en els termes polítics del procés tal i com l’entén la CUP-CC pot haver posat en risc l’embranzida i el vot majoritari de la població i l’electorat a favor del procés cap a la independència en una negociació que ha desgastat ambdues parts i la base social i popular de l’independentisme. Cal reconèixer errors en la bel•ligerància expressada envers Junts pel Sí, sobretot en tot allò relatiu a la voluntat inequívoca d’avançar en el procés d’independència i en el procés constituent que comporta, únic escenari de construcció d’estructures i marcs de sobirania que ens pot permetre, com a societat, albirar altres quotes de justícia social i participació democràtica. Per tot això, la CUP-CC es compromet a reconstruir, a tots els efectes, la potència discursiva i mobilitzadora de l’etapa política que s’enceta amb aquest acord, incloent la defensa activa de tots els agents que el fan possible.

5.- La CUP-CC posa a disposició de l’acord el compromís de renovar, tant com sigui necessari, el propi grup parlamentari amb l’objectiu de visualitzar un canvi d’etapa i assumir implícitament la part d’autocrítica que li correspon en la gestió del procés negociador. Els relleus en el grup parlamentari es produiran immediatament després del ple d’investidura.

Barcelona, 9 de gener de 2016

Tras leer estos acuerdos la CUP nos intenta convencer de su significado de una forma que nos deja… hay tantos adjetivos, cual más vulgar. 

Nos dice que el acuerdo es para la ruptura y para 18 meses (durante estos 18 meses parece ser que la sanidad, la educación, el derecho a la vivienda, la represión, la precariedad no existen, solo proces hacia la república de la privatizaciones con planes de choques que sospechamos que no serán más que golpes de porras).

Nos dice que no renuncia a su programa, pero si leemos lo acordado todo queda subordinado a lo que junts pel sí considere parte Proces.

Nos dice que cumplen sus promesas. Hacen dimitir a los diputados, dicen que solo se apartan, más incomodos para la derecha. Otros dos diputados participaran en Junts pel sí, como los futbolistas cedidos. Dicho pacto tiene caducidad, 18 meses para continuar mareando la perdiz algo más de un año donde o espabilamos los movimientos sociales prescindiendo de españoles o catalanes o nos van a caer las hostias por todos lados.

Nuestro parecer proviene de analizar el acuerdo no por la necesidad de justificar una táctica o estrategia o mejor dicho una claudicación, sino por lo que entendemos que es y nos da igual repetirnos:

- Dirán sí al candidato de Artur Mas.

- Apoyarán a un President de CDC, partido responsable de recortes y corrupción.

- Dejan de ser oposición a la burguesía catalana.

- Harán limpia de críticos

- Dos diputados asumen la disciplina de voto de Junts pel Sí

A pesar de que la CUP presenta todo esto como un triunfo en el último segundo de partido, es evidente la sumisión de está a la hegemonía política de la derechista y caciquil de CDC. CDC nada tiene que envidiar en niveles de corrupción y políticas contra las clases populares al PPSOE. Tampoco la represión que han dirigido por medio de los Mossos, montajes judiciales y políticas penitenciarias contra las mismas nada tienen que envidiar a las realizadas por el Estado central. Apoyar a quien nos mata ya sea golpeándonos, ya sea por los recortes sociales y sanitarios no es más que refrendar y aprobar dichas muertes. Apoyar a quien reprime, mutila, golpea y encierra no es más que legitimar dichas barbaries. Poca credibilidad tiene la CUP al ponerse bajo la sombra de los buitres ante sus vaivenes decisorios en los movimientos sociales y populares, la gente que lucha no es tan tonta. Según nuestro criterio ha dejado claro finalmente en qué lado de la barricada está.

Que se dejen de camisetas, peinados borrokas y sobretodo que dejen de recuperar las luchas comunes de las gentes de abajo. La Esquerra Independentista hoy por hoy obedece al patriarca Pujol, al fradi y sus hereus. Está dejando claro que no es más que la vanguardia del esplai nacionalista y las gimcamas masificadas. Está dejando claro que no son organizaciones de clase sino organizaciones patrióticas. No son más que una ERC bis con camisetas que disfrazan la claudicación con apariencias de radicalidad.

Para nuestro parecer, hacer lo mismo sin marear tanto la perdiz nos hubiese dejado más claras las cosas y con menos mosqueo pues como dice el dicho no se puede estar en misa y replicando, ni contentar a todo el mundo, es de adultos decidir y ser consecuentes con la decisión y dejar de vender motos. Nos cuesta aceptarlo, pero actualmente por mucho que coincidamos en espacios y tiempos no son nuestra gente, son más de lo mismo pero con aspecto renovado, son aire limpio enviciado que moderniza la infamia del nacionalismo.

Y no hay que fiarse a estas alturas de las posibles escisiones anticapitalistas de la CUP que suponemos que dentro de nada ocurrirán. Tras tres meses montando un truco de ilusionismo: ni de endevant, ni la COS, ni arran, ni de los demás partidos de la izquierda radical si se desmarcan o critican los acuerdos serán para nuestro parecer veraces, serán más de lo mismo para que el partido de la patria no pierda hegemonía en los movimientos sociales, y así pacificarnos.

Sin miedo a utilizar las armas de la crítica.

Las gentes de abajo debemos de ser muy críticas con quien dice representarnos y defendernos. No hay tregua en el territorio del pensamiento, la palabra, ya que buenos sueldos cobran sin que muchos les hayamos certificado su capacidad de delegación pues no votamos y rechazamos el sistema de partidos y de representatividad parlamentaria. Las victorias electorales, no son victorias de las gentes del pueblo, son evidentemente victorias de la versión democrática de la Dictadura del Capital. El Poder tiene una gran capacidad de asimilación de lo que puede destruirlo, las elecciones forman parte de esa estrategia de asimilación, como el reconocimiento, la adulación, la comercialización, la mitificación, la museística o el famoseo… Que menos que ser críticos con quien quiere gobernarnos cuando no necesitamos nadie que nos gobierne, ni ningún tipo de gobierno, ni listos estetas que nos decoren la mierda.

Patria=patriarcado=Estado no le demos demasiadas vueltas.

anisoptera

 

Tags: políticaCatalunyapalabrapolíticosCUP
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