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Hagamos del circo con animales algo del pasado

Por estas fechas, como cada año, el circo con animales llega a la ciudad de Madrid, y a otras muchas alrededor del Estado español. Miles de animales de diferentes especies serán forzados/as a realizar acrobacias, trucos, desfiles y a impactar y divertir con su presencia a quienes cada fin de semana acuden a los espectáculos circenses.

Los circos con animales pertenecen a las industrias del entretenimiento. La finalidad de estos negocios es clara: ser rentable, conseguir ingresos. Ingresos que en gran parte provienen de la explotación de otros/as, de la privación de libertad de los demás animales.

¿Os imagináis el proceso por el que una elefanta pasa a ponerse sobre una pata en una banqueta? Pasa posiblemente por descargas eléctricas, latigazos, golpes o incluso estrategias de premio-castigo. Pero queremos ir más allá: ¿Por qué hay una elefanta en Madrid, en noviembre, de pie sobre una banqueta? ¿su vida robada tiene como justificación hacernos reír? ¿es eso justo?

La violencia de los entrenamientos y del cautiverio en sí mismo es a veces poco perceptible a primera vista. Podríamos decir más bien que está bien escondida bajo los argumentos de quienes se lucran a costa del encierro ajeno. Pero lo que queremos destacar en este artículo es que toda esa violencia detrás del uso de animales en espectáculos circenses no es acatada con pasividad.

Queremos plantear una idea principal: la explotación siempre es respondida, aunque esa respuesta no sea capaz de detener la violencia que la provoca. A pesar de lo que nos han hecho creer, los/as demás animales no son seres pasivos/as ni ajenos/as al mundo que les rodea, sino todo lo contrario: interactúan con su medio de forma compleja y luchan, a su manera, contra la opresión a la que son sometidos/as.

¿Cómo que luchan?

Como señalamos antes, los animales no humanos responden a las agresiones que se realizan sobre ellos/as. Algunas respuestas se presentan en forma de padecimientos psicofísicos y relacionales, algo que desde la etología se ha denominado zoocosis. La zoocosis incluye comportamientos repetitivos, compulsivos o de autolesión que son reflejo del malestar y la privación de libertad a la que son expuestos/as. Además, las respuestas hacia esa violencia toman a menudo formas más creativas y contestatarias que van desde fugas y rebeliones hasta resistencias y ataques a los/as entrenadores/as que ejercen dominación sobre ellos/as.

En el año 1994 la elefanta Tyke fue asesinada entre 86 disparos acompañados por gritos de odio en la ciudad de Honolulu (Hawai) como respuesta represiva al ataque que realizó al que era su entrenador durante una función. Tyke apareció en la pista tras zarandear y tirar al suelo a uno de los trabajadores del circo y llegó hasta su entrenador, a quién pisó la cabeza y aplastó bajo su propio peso. Hace tan sólo unos meses, una elefanta africana de 34 años llamada Baby atacó y acabó con la vida de un hombre en la ciudad de Bunchen, Alemania, tras su fuga del circo donde se encontraba presa. Baby ahora está en una nueva cárcel-zoológico donde su vida sigue siendo una moneda de cambio. De forma similar, la tigresa Victoria se rebeló hace dos años durante sus funciones con el circo Gottani en la ciudad de Madrid. Victoria se negó a salir a la pista, para luego propinar varios zarpazos y morder la parte lateral del cuello y la nuca de su entrenador. Actualmente se desconoce el paradero de Victoria, y sabemos que en un principio, tras su ataque, el circo Gottani canceló las funciones con tigres. No obstante en la actualidad están volviendo a explotar a animales de esta especie.

Estas son solo algunas de las historias de resistencia que conocemos1, pero sabemos que hay muchas más, que se producen cada día aunque no tengamos acceso a ellas. Sabemos también que estas demostraciones de resistencia y lucha entre los animales no humanos son sistemáticamente silenciadas. Estas historias no son tan diferentes de la de Tatanka Yyotanka, también conocido como Toro Sentado, jefe de los sioux hunkpapa que luchó en la paz y en la guerra por preservar el territorio indígena al que pertenecía. Toro sentado se negó a ser exhibido en el Espectáculo del salvaje Oeste, escapó y volvió a su reserva a continuar con su lucha. Sin embargo, fue asesinado en un episodio confuso en el año 1890.

A lo largo de la historia, se ha privado de libertad a aquellos/as considerados/as diferentes e inferiores con el pretexto de entretener o calmar la curiosidad de otros/as más afortunados/as. Los/as indígenas eran considerados/as “bestias”, lo que justificaba su encierro y opresión. A partir de un mecanismo similar, miles de animales no humanos viven hoy el cautiverio en los circos, considerándose legitima esta privación de libertad con la excusa de que quienes son oprimidos/as no son humanos/as y que es aceptable encerrarles y explotarles para nuestro entretenimiento. Creemos que ya ha llegado el momento de dejar de legitimar estas prácticas y mostrar activamente nuestro rechazo hacia estas industrias de explotación animal.

¿Cómo podemos contribuir nosotras/os para hacer del circo con animales algo del pasado?

Teniendo en mente el espíritu de lucha y de resistencia de los propios animales oprimidos, nosotras/os consideramos que tenemos mucho que aportar para hacer del circo con animales algo del pasado. Consideramos importante dejar de ocultar el dolor y la resistencia de los demás animales, y por el contrario reconocer su interés por vivir, por ser libres y por no ser dañados/as. Entendemos que esta solidaridad con los animales oprimidos pasa primero por dejar de financiar su explotación, dejando así de beneficiar a estas industrias. Sin embargo, va a ser necesario también todo nuestro empeño, compromiso y lucha para acabar con estos negocios. Os invitamos a compartir esta reflexión con quienes os rodean y a mostrar vuestra solidaridad en la concentración convocada el 27 de diciembre de 2015 frente al Gran Circo Mundial (C/ Silvano Nº108).

1 Puedes conocer algunas más y con más detalle en el blog https://quererlalibertad.wordpress.com 

Más info en https://porelfindelcircoconanimales.wordpress.com/ 

Fuente: http://www.todoporhacer.org/ 
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