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Rojava y el Capitalismo

Presentación

“Rojava y el Capitalismo”, tal y como señala el subtítulo que acompaña al texto que presentamos, es un «informe de una reunión organizada por compañeros internacionalistas originarios del Kurdistan», realizada en París en mayo de 2016. En este documento, a total contracorriente del bombardeo publicitario y espectacular de “la revolución de Rojava”, los compañeros realizan una clara denuncia de esa “revolución” identificándola claramente como la contrarrevolución. Tiene además el interés de sintetizar las diferentes experiencias de luchas acontecidas en la región Kurda en las décadas pasadas. El documento en castellano no se hizo público hasta finales del año 2016, y pese a todo creemos que su difusión ha sido bastante limitada, por lo que hemos considerado fundamental colaborar en la difusión de un material tan importante.

Antes de dar paso al texto queremos recordar que hace un año y medio desde Proletarios Internacionalistas publicamos un material titulado “Guerra social y telaraña imperialista en Siria 2010-2015” en el que hacíamos un análisis y balance de la potente lucha proletaria acontecida en Siria en esos años y su transformación en guerra imperialista. Englobado en el análisis profundizábamos en las particularidades de la lucha en Rojava, subrayando los esfuerzos de nuestra clase por imponer sus necesidades y cómo los mismos eran neutralizados y liquidados por ciertas fuerzas que eran presentadas al resto del mundo como “revolucionarias”. Desde entonces el desarrollo de la “revolución” no ha hecho más que clarificar lo que allí denunciábamos, el papel liquidacionista del PYD, el PKK y la ideología cristalizada y proyectada por esas fuerzas.

Así es, desde que escribimos ese texto la “revolución de Rojava” no ha hecho más que consolidarse en el capitalismo mundial, aumentando sus acuerdos, negocios y compromisos con los Estados gendarmes. La colaboración a todos los niveles con esos Estados han dado saltos cada vez más cualitativos. En esa coyuntura, el beneplácito que dio la “revolución” a la construcción de nada menos que tres bases militares de EE.UU es algo que no podemos dejar de apuntar. Una se encuentra justo en la frontera con Turquía, entre Kobane y el río Eufrates; otra en la ciudad petrolera de Rmeilan (Hasaka); y la tercera en la aldea de Sehbet en el sureste de Kobane. Desde el año pasado dos de esas bases están ya operativas, con todo lo que supone como arsenal represivo del capital. Por supuesto como contrapartida EE.UU ha incrementado su ayuda logística, militar y financiera al Estado de Rojava, además claro está de pagarle las tierras donde construyó las bases.

Pero no es sólo con el Estado de EE.UU con quien la “revolución” ha entablado buenas relaciones. Con Rusia también hay buen feeling, como lo demuestra no sólo la ayuda y asesoramiento militar que Moscú ha ofrecido a la “revolución”, enviado cuerpos especiales para instruir -compitiendo con EE.UU en esa tarea-, sino sobre todo por la apertura a principios de 2016 de una oficina de representación del PYD en Rusia. También recientemente el parlamento Holandés, a espera de los procedimientos legales, ha dado el visto bueno para abrir una delegación del Estado de Rojava en su país. Francia e Inglaterra no han querido quedarse atrás y han movilizado fuerzas militares para aportar su granito de arena a la causa. Curiosa “revolución” que en vez de recibir bombas y represión por parte del capitalismo mundial, como siempre ha pasado y pasará en la historia, recibe dinero, milicos y armas para defenderla.

En ese contexto el 12 octubre de 2015 se constituyó oficialmente en una reunión en Rojava las FDS (Fuerzas Democráticas Sirias) que se muestran como un frente militar burgués con todo tipo de fuerzas nacionales en Siria, con las YPJ/YPG ocupando un lugar de vanguardia. Se trata de un nuevo “Ejército Libre Sirio” que recordemos funcionó como herramienta de occidente para canalizar y aplastar la revuelta proletaria iniciada en el 2011 en Siria. Tras el rápido desgaste de aquella herramienta, y las diversas alternativas trazadas estos años, esta nueva cobertura nacional del FDS sigue las instrucciones del pentágono, continuando y profundizando la guerra imperialista.

No hay duda que la “revolución” está bien sumergida en el juego imperialista utilizando de carne de cañón a nuestra clase. Tampoco nos extrañaría que mañana, cuando la “revolución” haya cumplido su función y no sea útil, sea sacrificada por otras fuerzas del orden social.

Al mismo tiempo que todos esos procesos se desarrollan, la vida cotidiana en Rojava sigue su curso. El curso que marca el dinero, la guerra imperialista y el mercado mundial. Desde que escribimos el dossier arriba citado la miseria no ha hecho más que empeorar en todos los ámbitos. El éxodo de proletarios que vivían en Rojava ha seguido incrementándose provocando salidas masivas hacia Turquía, que los encierra en campos de concentración para refugiados. Incapaces de darle una respuesta colectiva a la situación, estos proletarios que se niegan a ser carne de cañón en la guerra imperialista y reventar en la miseria, se ven obligados a huir. Los que se quedan se ven sometidos a sacrificarse por la “revolución”. En plena “revolución” las condiciones de vida están sometidas a la lógica del dinero -la moneda en circulación es la libra Siria, emitida por el Banco Central de Siria-. Los proletarios se ven abocados a trabajar cada vez más y cobrar menos para sobrevivir. La situación es trágica para grandes sectores de nuestra clase. En algunas zonas el salario -provenga de la administración pública, de la cooperativa o de un burgués particular- no les da a una gran parte ni para pagar los alquileres de las viviendas (como en el Cantón de Afrín), teniendo que hacinarse y compartir el gasto entre muchos para poder tener cobijo. Otros proletarios que trabajan para la administración pública pasan a veces meses sin cobrar con lo que ello conlleva. En las tan promocionadas cooperativas los proletarios se matan a trabajar -además la mayoría de las veces se les exige adelantar dinero para entrar en una cooperativa- para poder obtener algo que comer. Claro que todos estos esfuerzos tienen un sentido en la “revolución”: las necesidades del capital. La administración pública se apodera de una parte de la ganancia generada por el trabajo de los proletarios de esas cooperativas, en interés de la guerra imperialista. Por su parte, los burgueses particulares también reciben su cuota de ganancia en estas cooperativas. Invierten capital en las mismas y reciben a cambio una parte proporcional de la ganancia acorde a su inversión. Evidentemente no trabajan, sino que viven a costa de la explotación del proletariado en las cooperativas. A más capital que invierta el burgués, más trabajo implicará para los trabajadores de las cooperativas, más explotación, más miseria para los proletarios, pero más más plusvalor extraído, más masa de ganancia para él. ¡Que diferente es la vida bajo la “revolución”! Y pensar que la represión sexual es uno de los fundamentos para entrar en las YPJ, ese icono de la “liberación” de la mujer tantas veces difundido. La prohibición del sexo a sus miembros por las necesidades de la “revolución” es innegociable. Parece ser que desatar todas las pasiones, romper con siglos de represión de los deseos y necesidades humanas, gozar sin freno... es incompatible con este “proceso revolucionario”. Ya ni esa pequeña licencia se permite esta “revolución”.

Proletarios Internacionalistas
Enero 2017
www.proletariosinternacionalistas.org
info[arroba]proletariosinternacionalistas.org

 

ROJAVA y el CAPITALISMO

Informe de una reunión organizada por compañeros internacionalistas
originarios del Kurdistán1

Somos un grupo de compañeros, originarios de diferentes partes del Kurdistan, que nos definimos como internacionalistas. La mayoría de nosotros fuimos perseguidos como desertores y/o subversivos, muchos hemos estado presos. Todos nosotros, salvo dos, que vinieron directamente desde el Kurdistan para la presente reunión, vivimos exilados en Europa. Nos hemos conocido en lucha contra el capital y hoy somos un puñado de internacionalistas que seguimos luchando. A contra corriente, denunciamos, por todas las vías posibles la imagen espectacular y mentirosa, que se ha construido internacionalmente sobre “la revolución en Rojava” y que en los hechos perjudica la verdadera lucha autónoma del proletariado en aquella región y en el mundo.

Frente a la enorme publicidad internacional que se hace por todas partes de la autollamada “revolución de Rojava”, lo primero que queremos propagar internacionalmente es que esto contrasta totalmente con lo que se hizo en el pasado frente a las verdaderas luchas contra el capitalismo en la región. Mientras antes, cada vez que hubo una lucha autónoma e importante de nuestra clase, en occidente se ocultó sistemáticamente todo lo que pasaba y no se nos dio ninguna posibilidad de hacer conocer, en el mundo, la lucha que se estaba desarrollando en la región del Kurdistan, ahora todo es publicidad. Ello no es casualidad, antes se ocultaba la lucha porque era revolucionaria y proletaria, porque contradecía a lo que decía el capitalismo internacional sobre lo que pasaba en esa región. De esa manera se evitaba el contagio internacional y se podía aislar esa lucha y liquidarla. Ahora se hace publicidad porque se impone así un programa reformista, burgués e imperialista, haciéndonos creer que se hace la propaganda de la “lucha revolucionaria”. Ambas cosas sirven para aislar la verdadera lucha revolucionaria y liquidar la autonomía proletaria.

Hay un contraste entre lo que hoy sucede en Rojava en donde llueven los apoyos internacionales al frentismo y populismo de la “revolución”, y lo que pasaba en el pasado donde los niveles de autonomía del proletariado revolucionario fueron mucho importantes.

Presentamos a continuación algunos elementos del pasado en donde sí hubo lucha revolucionaria mientras que en el Occidente, cómplice de los poderes locales, se ocultaba sistemáticamente:

- En occidente, siempre se escondió (o disminuyó su importancia) la verdadera insurrección revolucionaria en Irán, que destituyó al Shah (1978/79), y luego eliminó varias tentativas de recambio, que intentaba imponer las potencias imperialistas occidentales. En ese momento, el proletariado de la región enfrentaba claramente a la burguesía iraní y simultáneamente luchaba tanto contra el imperialismo yanqui-europeo como contra el ruso. Por supuesto que no hubo ningún apoyo, ni información sobre lo que pasaba: todo se ahogaba en “la lucha por la democracia” típica de la cultura dominante y del control imperial de la información.

- También se ocultó el derrotismo revolucionario durante la guerra imperialista Irán e Irak, adonde la fraternización en los frentes contra la guerra y la deserción generalizada enfrentaba y cuestionaba, al mismo tiempo, a todas las potencias militares que actuaban en la región. Recordemos que los peores bombardeos del Estado de Saddam Hussein no fueron contra Irán, ni contra USA, sino contra sus propias tropas, es decir contra el proletariado de toda la región. Se perseguía a decenas de miles de desertores organizados de diferentes países, lo que siempre se escondió en occidente. Lo que más preocupaba al Estado mundial del capital era, justamente, que el proletariado de todos los países desertaba los frentes, abolía las fronteras y se unificaba contra la guerra imperialista en la región.

- Lo mismo pasó con la insurrección proletaria en Irak en 1991 (tanto en el Sur como en el Norte), que se generalizó a todo el país destruyendo a los cuerpos represivos de Saddam Hussein en medio país, a pesar del apoyo del imperialismo a los mismos. Fue el aislamiento internacional de esta lucha proletaria lo que permitió que las potencias imperialistas, coaligadas por planes de las Naciones Unidas y utilizando tipo de armas de destrucción masiva, lograron liquidar esa lucha. Todas las misiones de Naciones Unidas son evidentemente represivas y cuando dan algo de comida, exigen la entrega de las armas y la aceptación de la disciplina nacional/imperialista de los campos de concentración de refugiados.

Queremos hacer conocer en occidente que, en todos esos casos, los movimientos revolucionarios del proletariado ponían abiertamente en cuestión la propiedad privada de los medios de producción, proclamaban la necesidad de abolir el sistema de trabajo asalariado y enfrentaron al Estado, a la represión, a la impunidad. En esos casos, hubo juicios hechos por la propia población a los torturadores en las calles y se fusiló a milicos que, durante décadas, habían organizado/dirigido la tortura y la masacre de seres humanos. Las organizaciones proletarias que dirigían las insurrecciones y la lucha contra las guerras, le pasaban por arriba a las consignas limitadas y reformistas de la izquierda burguesa y de los nacionalistas Kurdos, y proclamaban la necesidad de la revolución comunista y la abolición de todos los Estados… Durante todo ese proceso, la contraposición entre nacionalismo e internacionalismo proletario fue la clave de la contraposición de clases. En todo el Kurdistán, las fuerzas nacionalistas kurdas fueron aliadas de las fuerzas imperialistas contra la rebelión proletaria. La consolidación del orden se hizo siempre con más guerras, más masacres y con el poder de las diversas fuerzas religiosas o nacionalistas kurdas.

Aquellas luchas fueron desconocidas y/o denigradas como movimientos sin sentido, provocadas por la desesperación, o simplemente descalificadas como “revueltas por el hambre”. En todas ellas en Occidente se miraba para el otro lado y solo se hablaba de las mismas como “gente que se peleaba entre ellos para repartirse la ayuda internacional”. Se cuentan, con los dedos de las manos, las organizaciones internacionales en América y Europa que se solidarizaron con nuestra lucha. Hubo un verdadero blocaje de los materiales clasistas y revolucionarios que provenían de la región: había que mantener la idea occidental y judeocristiana de que es solo en occidente en donde puede asomar cabeza un proletariado clasista y revolucionario.

En aquel entonces, el proletariado en Irán, en Irak, en todo el Kurdistán….cuestionaba no solo la dictadura capitalista en su región, sino que se había hecho fuerte cuestionando la guerra, el capital, la propiedad privada, el nacionalismo…impuesto por las fuerzas imperiales occidentales y el modelo mismo del capitalismo triunfante en occidente. En cambio, ahora que proliferan por todas partes los delegados feministas y libertarios que patrocinan la “revolución en Rojava,” ni se habla de la lucha contra la propiedad privada, y las mismas potencias imperialistas que siempre nos reprimieron se muestran complacientes (con tanta propaganda “revolucionaria”)

Por eso, hemos elaborado estos puntos para dar a conocer algunos hechos indiscutibles:

- Nunca antes se había hablado tanto de una “REVOLUCIÓN” en la región, y nunca antes se había enterrado más la “revolución” del proletariado, la verdadera, la que ataca la propiedad privada y destruye el capital.

- La “revolución de Rojava” toma como modelo la “España de la guerra civil”; pero no la lucha revolucionaria del proletariado en esos años, en dicho país, sino que, por el contrario, adopta como programa el de la República española. Debemos recordar que en España la República fue todo lo contrario que “la revolución”, que en realidad fue el encuadre contrarrevolucionario del proletariado y que fue el mayor freno a su lucha: la República siempre reprimió las luchas del proletariado. También entonces se aliaron los lenino-estalinistas del mundo con algunas franjas “libertarias” y “feministas” que se integraron al populismo, abandonando toda referencia clasista. También en esos años, lo que hicieron tales alianzas fue actuar como frente contra la revolución, canalizando la resistencia del proletariado hacia la guerra imperialista. Lo que hizo la burguesía republicana y leninista fue castrar aquella lucha proletaria, para llevar masivamente a los obreros como corderitos al matadero de la guerra imperialista por intereses burgueses. En vez de lucha contra la explotación, carne de cañón.

- En vez de lucha internacionalista estrechez nacional. Mientras los movimientos históricos en Irán e Irak (¡particularmente en la región kurda!) se proclamaban internacionalistas y luchaban por la revolución mundial, la línea dominante en Rojava hoy proclama el “socialismo” en una “sola región” (o en cada región confederadas), guiñándole el ojo al nacionalismo y el estalinismo (“socialismo en un solo país”) que son los componentes claves de los partidos en el poder del Estado en Rojava.

- En vez de atacar la propiedad privada de los medios de producción, se utilizan todas las reivindicaciones clásicas de la burguesía y su democracia: antiimperialismo, feminismo, ecologismo, igualitarismo…; es decir la ideología dominante occidental, la misma que está a la moda en todo el mundo.

- En todas partes, y gracias a la propaganda internacional, el feminismo se ha abanderado con el apoyo al feminismo en Rojava y en particular al militarismo del YPJ2 que se ha constituido en parte del Estado. Queremos dejar claro que ese feminismo no tiene nada en común con la lucha de la mujer y el hombre proletarios, contra el capital. Se trata por el contrario del feminismo policlasista, militarista e imperialista que siempre enarboló el estalinismo, el que sirvió a los Estados para movilizar las tropas y que busca movilizar nacionalmente a la mujer. Se trata del mismo feminismo que tantos servicios presta en el Ejército de Estados Unidos, en donde el reclutamiento de las mujeres fue impulsado por las organizaciones feministas, gracias al cual tenemos mujeres generales, mujeres torturadoras3.

- En vez de lucha contra el dinero, contra la mercancía, contra el trabajo…, se prohíbe todo cuestionamiento de la propiedad privada.

- En esa “revolución” tal como la encuadran los partidos dominantes en Rojava, no hay una lucha contra el Estado, sino defensa de un Estado alternativo (confederal) o paralelo que desarrolla el capitalismo. ¡Que dicho Estado se ponga el cartel de confederal, no cambia nada a la cuestión!

- Aunque esos partidos jueguen con la terminología, surfeando sobre la “lucha heroica del proletariado y/o del pueblo” en la región (¡la población no tuvo más remedio que pelear contra la guerra y esa resistencia fue ejemplar!), han reorganizado el Estado burgués mismo y lo presentan como si no fuese un Estado. ¡Qué nos expliquen la diferencia práctica! En cuanto a los “anarquistas” preferimos recordarles que otros libertarios, todavía más celebres, como Souchy, ya nos presentaron la misma mentira histórica: ¡Según tales “anarquistas” Israel sería en realidad un NO Estado y hasta la superación de todo Estado! ¡Y podemos ver hoy lo que es!

- La situación que vive el proletariado es una situación de sobrevivencia y emergencia total, similar a la que vivimos en el pasado en Irán e Irak, pero, mientras en aquellas luchas históricas el clasismo proletario dominaba, en Rojava se ha impuesto una alternativa claramente burguesa.

- La situación del proletariado es terrible, se supone que ganó pero se le exige muchísimos sacrificios. Se trata de imponer un sistema brutal de austeridad. En nombre de la revolución, lo hacen trabajar más y le piden contribuciones “voluntarias”. Es para eso que sirve el modelo de los países estalinistas.

- La propiedad privada es la clave de todo el sistema. Hablar de “revolución” sirve solo para aumentar la tasa de explotación, al mismo tiempo que se reprime, más que nunca, todo cuestionamiento de la propiedad privada (y cualquier movimiento reivindicativo o huelguístico) en nombre de esa supuesta “revolución”.

- El ejército es entrenado por oficiales rusos y cada vez más por estadounidenses y europeos, lo que conduce irremediablemente a alinear al Estado confederal en las contradicciones geoimperialistas mundiales

- El Estado USA considera, sin dudas, esa “revolución” como una buena carta de contención en la región, y cada vez las relaciones entre el Pentágono y la “Revolución” son mejores. En el momento en que nos reunimos, las potencias imperiales tienen un organismo permanente y muchos organismos de diplomacia paralela. Todo se dirige hacia la formalización de una o varias embajadas occidentales.

- En Rojava, el partido dominante es el PYD4, un partido que es realmente un hermano menor del PKK, partido estalinista del Kurdistán turco5. Ese partido, y su ideología, ha hecho posible la reconstitución del Estado, con todas las letras de la palabra, aunque para ello utilice un discurso libertario.

- Desde el punto de vista interimperialista, ello ha agravado los problemas para la población de Rojava, atacada por la intrincada maraña interimperialista. Por un lado, porque la importancia del PKK en Rojava ha sido muy mal vista por el Estado Turco, para quien ese partido es considerado como los peores terroristas (más allá de que eso lleve a un deterioro inevitable de las relaciones entre USA y Turquía), y por otro lado, porque la ideología burguesa y estalinista se concreta en la práctica de imponer trabajar más por menos salario a toda la población como siempre hizo el estalinismo.

- El Estado en Rojava y las fuerzas armadas, están organizados en forma tan verticalista, como en la Rusia de Stalin, pero con una careta libertaria, que es la copia exacta de la ideología que ha desarrollado el propio PKK en Turquía.

- Imitando a todas las “revoluciones” burguesas, proclaman la libertad de cultos, pero en los hechos los aparatos de control social son cómplices de todas las religiones y separaciones étnico religiosas y cumplen un nefasto rol divisionista, opresivo moralista, represivo.

- En concreto, las estructuras militares y políticas estalinistas y feministas promocionan simultáneamente el nacionalismo kurdo, en base a himnos y banderas en las poblaciones, barrios, escuelas…apareciendo, ante la mayoría de la población, como un etnia dominante minoritaria y opresiva, que resulta terriblemente destructiva de la unidad de intereses del proletariado.

- Volviendo a lo más global de la supuesta revolución de Rojava, nos parece importante decir que constituye una alternativa a la moda, que le viene muy bien al capitalismo e imperialismo mundial: es la única “revolución” en la historia que se luce como triunfante, libertaria, alternativa, feminista, ecológica…., sin deber pasar por la lucha de clases y la consecuente destrucción violenta de los opresores, del dinero y en general de las relaciones sociales capitalistas...

- Justamente por esto constituyen una carta de esperanza de toda la sociedad burguesa mundial y de todos los Estados imperiales.

Internacionalistas del Kurdistan

Paris, Francia, mayo 2016.

Notas 

1 Dicha reunión la realizamos en Francia, en mayo 2016, en base a una convocación hecha por nosotros, internacionalistas kurdos (de 4 “países”), y participaron, en la misma, compañeros procedentes de : Francia, Alemania, Italia, Argentina, México. La reunión fue principalmente hecha en kurdo, y secundariamente en persa y árabe. Ello, adicionado a nuestras propias debilidades, hizo que recién ahora, setiembre 2016, podamos contar con versiones de este documento (o borradores) en idiomas europeos (inglés, francés y español), aunque desde el principio, algunos compañeros divulgaron extractos e hicieron versiones parciales. Asimismo, llamamos a ayudarnos para mejorar este documento y hacerlo conocer en otras lenguas internacionales. Pedimos indulgencia y comprensión por las repeticiones y errores de redacción que tienen todas esas versiones. No somos, ni tenemos traductores profesionales.

2 YPJ=Unidades Femeninas de ProtecciónUnidades de Protección Femeninas, o Unidades de Protección de la Mujer (Kurdo: Yekîneyên Parastina Jin‎, YPJ, pronunciado Yuh-Pah-Juh ) Inglés: The Women's Protection Units) es una organización militar que fue establecida en 2012 como una brigada femenina de izquierdistas para unidades de protección de personas (Yekîneyên Parastina Jin‎). Junto al YPG= Unidades de Protección Popular (en kurdo, Yekîneyên Parastina Gel; en árabe: Wihdat Himayah ash-Sha'ab), son el brazo armado oficial del Comité Supremo Kurdo del Kurdistán sirio.

3 Hacemos referencia concretamente al colaboracionismo del feminismo con los ejércitos, o mejor dicho a la manipulación Estatal conocida como “guerra de sexos” para impulsar la “igualdad” de derechos, llevando a millones de mujeres a ser parte de las fuerzas armadas. Por ejemplo, el déficit histórico que tuvo el ejército USA luego de Vietnam (de más de un millón de reclutas, con respecto a sus necesidades) fue colmado, por el ejército, integrando masivamente a mujeres, negros y latinos a partir de la época de Clinton. La masividad de ese reclutamiento fue posible gracias a la utilización de la política de igualdad de derechos democráticos y a la cooptación de las organizaciones antirracistas, feministas, “hispanas” que funcionaron como agencias de publicidad del reclutamiento… El caso particular del feminismo policlasista fue emblemático (así como el supuesto antirracismo): salvo excepciones, las organizaciones feministas de USA participaron en el proceso estatista e imperialista. Dichas organizaciones estaban tan vendidas que ni denunciaban las violaciones que sus colegas hacían de las mujeres de tropa. ¡Durante décadas, el feminismo imperial les aconsejó callarse la boca!

4 PYD= Partido de la Unión Democrática

5 En cuanto al PKK, queremos destacar que el hecho de que su líder histórico, Oçalan, preso en Turquía, se haya hecho amigo de las ideas “libertarias” de Bookchin, no cambia en nada el carácter reaccionario de ese partido, sino simplemente indica que la crisis del estalinismo es tan grande que está obligado a presentar una jeta cada vez más liberal en todas partes…; pero como aquello de “por más que la mona se viste de seda…”! El PKK estalinista por más que se vista de libertario… se queda estalinista: lo central del estalinismo no es la forma de Estado (más o menos libertario, más o menos federal o confederal) sino el sistema de trabajo forzado “voluntario”, los campos de concentración, el desarrollo forzado del trabajo... Esto ha sido denunciado por militantes internacionalistas kurdos, provenientes de Turquía, que conocen, mucho mejor el PKK.

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Comentarios (1)

  • Me parece que informes como este, que podrían servir para debatir cuestiones sobre la revolución y tratar de avanzar, al colocarse en una posición superior, como los portadores de la verdad, caen en un dogmatismo que es destructivo y nocivo. Sólo sirve para dividir y tratar de desacreditar la revolución en marcha. Señores, la realidad no es nunca como queremos que sea. La revolucion tiene sus contradicciones y nunca será una réplica a lo que nos imaginamos. Hay que dar tiempo a los procesos. Es innegable que en estos años se han transformado en Rojava un montón de cosas, pero si lo que se quiere es que desde el primer día de la revolución vivamos en la sociedad libertaria, mal vamos. Es una pena que estos "internacionalistas" se sumen con sus aires de superioridad a todas las fuerzas que atacan a la revolución, en lugar de con modestia debatir como iguales. En fin, la revolución real será contradictoria o no será. Desde luego no será el guión de los libros de los revolucionarios.

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